La Feria Internacional del Libro de Santa Cruz de la Sierra (FIL), que rendirá al Bicentenario de Bolivia, fue inaugurada ayer y se extenderá hasta el 15 de junio. Se presentarán al menos 120 libros con una agenda artística y cultural para todas las edades. Este año, Chile es el invitado de honor y EL DEBER conversó con el jefe de la legación diplomática de esa nación sobre esta actividad.
En la apertura de la muestra, la Orquesta Sinfónica Hombres Nuevos junto a la solista Amanda Martínez interpretó ‘Gracias a la vida’, la canción favorita de monseñor Nicolás Castellanos, quien falleció en marzo.
— ¿Qué significa para Chile ser el país invitado de honor en la Feria Internacional del Libro?
Es un gran honor. Esta es la segunda vez que Chile es invitado de honor en esta feria, y lo asumimos con mucho entusiasmo. Nos parece un reconocimiento a la buena coyuntura que vive hoy la relación bilateral con Bolivia. Además, participar este año, cuando Bolivia celebra su Bicentenario, le da un significado aún más especial. Y hay un tercer motivo: se cumplen 80 años desde que Gabriela Mistral recibió el Premio Nobel de Literatura, así que quisimos venir con ella al centro de esta propuesta cultural
— ¿De qué manera estará presente Chile en esta feria? ¿Qué podremos hallar en su estand?
El sábado inauguramos el stand de Chile con un homenaje a Mistral. Ese día presentaremos el libro Dos voces poéticas de Chile y Bolivia: Gabriela Mistral y Adela Zamudio, que es una muestra de diálogo profundo entre dos mujeres fundamentales. Mistral y Zamudio fueron pioneras, potentes, mujeres adelantadas a su tiempo, que hablaron de temas que en ese entonces no eran tan visibles como hoy: los derechos de la mujer, los pueblos originarios, los niños. Es un acto de memoria, pero también de proyección hacia el futuro.
— ¿Por lo que acaba de mencionar, podemos decir que esta presencia de Chile en Bolivia también tiene rostro de mujer?
Sí, y es una gran observación. Tal vez no es políticamente correcto decirlo así, pero creo sinceramente que las mujeres tienen otra forma de mirar la realidad. Son más pragmáticas, más sensibles a ciertos matices. Esta conexión entre Mistral y Zamudio simboliza un encuentro cultural, pero también un reconocimiento mutuo entre nuestros países, a través de dos figuras que pensaron en los más vulnerables, en los invisibilizados
— ¿Qué otras personalidades acompañan esta presentación?
Estará Pedro Pablo Zegers, uno de los mayores expertos en la obra de Mistral, y el profesor Guillermo Soto, presidente de la Academia Chilena de la Lengua. También contaremos con la participación de la Academia Boliviana de la Lengua, lo que convierte esta actividad en un puente literario auténtico y recíproco. La edición del libro, además, se hizo en Bolivia, concretamente en Cochabamba. Tenemos copias para distribuir en Santa Cruz y otros departamentos.
— ¿Qué encontrará el público cruceño en el stand de Chile?
Una propuesta literaria sólida. Vienen siete editoriales chilenas, así como siete u ocho autores de distintos géneros, que participarán en presentaciones de libros, conversatorios y talleres. El día de la inauguración, por ejemplo, tendremos un regalo musical con la participación de María Francesca Ancarola, una compositora chilena que fusiona jazz con ritmos andinos. Es una artista que dejó compromisos en Europa para estar aquí, lo que también muestra el compromiso de Chile con esta feria del libro de Santa Cruz.
— ¿Qué instituciones están involucradas en esta presencia cultural chilena ?
Varias. El Ministerio de Relaciones Exteriores, la Dirección de Cultura, ProChile, el Ministerio de las Culturas, y la Academia del Libro. Todo esto fue posible gracias a la coordinación entre estas entidades y, hay que decirlo, gracias al empuje logístico de nuestro cónsul en Santa Cruz, Raúl Rivera, que ha hecho una labor destacada.
— ¿En medio de tanta poesía, habrá también un poco de humor? Nos han dicho que Condorito estará presente..?
¡Así es! Condorito es una figura entrañable para el público boliviano y latinoamericano. Tendremos una exposición gráfica en Manzana 1 llamada Las vidas de Condorito, que está viajando desde Sucre. Hubo algunos contratiempos logísticos por los bloqueos, pero confiamos en que llegue pronto. Es un ícono del humor chileno y latinoamericano, y también una forma de generar sonrisas en medio del intercambio cultural.
— ¿Cómo describiría el momento actual de la relación entre Chile y Bolivia?
Creo que es un momento de apertura, de diálogo renovado. Hace poco más de un mes vino la viceministra de Relaciones Exteriores de Chile, Gloria de la Fuente, al lanzamiento de la feria, y eso fue un hecho muy significativo. Hace mucho que no venía una autoridad chilena de ese nivel a Santa Cruz. Este tipo de gestos culturales ayudan a crear confianza, a mirar más allá de lo político, y a recordar que compartimos historias, afectos y desafíos comunes.