El precandidato presidencial y alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, y el gobernador electo de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, se sumaron este martes a la serie de cuestionamientos que surgieron después de que el Gobierno, finalmente, admitiera que no tiene dólares para importar combustibles y que no puede cumplir con el 100% de abastecimiento.
“La falta de combustibles y divisas es resultado de la incapacidad. Es el fracaso de la nacionalización y la prueba de la falta de inversiones y políticas hidrocarburíferas en Bolivia”, afirmó Reyes Villa en sus redes sociales.
Camacho, también por las mismas plataformas, indicó que “el gobierno de Luis Arce ha venido dando mensajes contradictorios respecto a la escasez de combustibles” y que “eso hace sospechar una típica maniobra masista para sacar provecho político”.
Es decir, “el gobierno de Luis Arce usa la crisis y la escasez de combustible, para buscar que la gente entre en desesperación y presione a la Asamblea Legislativa para que les aprueben miles de millones de dólares en nuevos créditos y así obtener una chequera para malgastarla haciendo campaña”, aseguró el gobernador encarcelado.
Mientras que el Gobierno insiste en la aprobación de créditos en la Asamblea Legislativa para conseguir dólares, aunque Reyes Villa consideró que esa situación podría ser una “hipoteca del futuro de los bolivianos” y que “no es la solución”. “Es momento de la libre importación de carburantes, de restituir la seguridad jurídica y trabajar por una nueva ley de hidrocarburos. Es momento de transformar Bolivia”, agregó Reyes Villa. El lunes, el expresidente y precandidato Jorge Tuto Quiroga señaló que, “después de años de mentiras, (los del Gobierno) se sinceran”. “Inflación disparada, liquidaron gas que les dejamos, acabaron nuestros dólares y nos dejaron sin combustibles. Economía de Bolivia en estado de coma y rumbo al colapso”, escribió Tuto en X. El mismo día, el empresario y precandidato Branko Marinkovic dijo que “no hay ni habrá combustibles” tal y como se vino advirtiendo desde hace mucho tiempo. “Lo que estos zurdos pícaros quieren es no perder el control del robo de la mal llamada subvención de los hidrocarburos. Bolivia necesita libre importación de combustibles, sin las restricciones (vigentes)”, expresó Marinkovic.