Tarija tuvo un aporte histórico en la construcción de Bolivia luego de que su pueblo por voluntad propia dejó de pertenecer a Argentina, según el economista y escritor, Julio Álvarez Mercado.
A su criterio, este es el hecho más importante en el Bicentenario del país que se celebra este miércoles. "No olvidemos que, si Tarija siguiera perteneciendo a Argentina, Bolivia iba a ser distinta, el mapa distinto de nuestro país, de Argentina también y del continente, dijo Álvarez a EL DEBER.
El economista puntualizó que Bolivia sin Tarija nunca hubiese aprovechado y disfrutado de la riqueza del petróleo descubierto con el pozo Bermejo X2 en 1924 y del gas natural que generaron divisas.
Según datos históricos, está región era parte de la provincia de Salta (Argentina) y en 1826 sus habitantes expresaron su deseo de pertenecer a Bolivia, a través de cabildos y solicitudes al gobierno boliviano.
En octubre de ese año el presidente Antonio José de Sucre promulgó una ley que reconocía la voluntad tarijeña y la incorporaba al territorio boliviano, originando un conflicto diplomático con Argentina que reclamaba la soberanía sobre Tarija. Cinco años después, el 24 de septiembre de 1831, fue oficialmente reconocida como departamento de Bolivia.
Álvarez mencionó que si Tarija se quedaba en Argentina iba a constituirse en la región más importante del área energética en el norte de ese país, pero los tarijeños tomaron la decisión de pertenecer a Bolivia. Por eso insisto que Tarija aportó de manera determinante en el desarrollo, enfatizó el economista y escritor que es autor del libro La importancia y el rol de Tarija en la construcción de Bolivia presentado hace una semana en Sucre.