Mario M. C., de 46 años, fue enviado con detención preventiva al penal de San Roque de Sucre, tras ser imputado como autor del primer feminicidio del año en el departamento de Chuquisaca, luego de que confesara ante sus propios hijos haber asesinado a su esposa, Nolverta C. Ch., de 47 años. El crimen fue calificado por la Fiscalía como un asesinato motivado por razones pasionales.
El Juzgado 4° de Instrucción Anticorrupción y Lucha contra la Violencia dictó cuatro meses de detención preventiva en su contra mientras avanzan las investigaciones. El fiscal departamental de Chuquisaca, Mauricio Nava Morales, confirmó que existen indicios sólidos de su responsabilidad, como el acta de registro del lugar del hecho, el informe de criminalística, la autopsia legal, el hallazgo de prendas ocultas y la confesión directa a sus hijos.
“El Ministerio Público va a exigir la pena máxima de 30 años de cárcel, ya que el imputado confesó ser autor del delito. Se trata del primer feminicidio en Chuquisaca en lo que va del año y el número 47 a nivel nacional”, detalló Nava.
El cuerpo de Nolverta fue encontrado el 24 de julio por comunarios de Llinfi, una comunidad del municipio de Sucre, en el interior de un pozo que había sido sellado con una tapa de cemento. La víctima había sido reportada como desaparecida el 2 de junio, tras una discusión con su esposo por celos.
Durante más de un mes, Mario M. C. simuló desconocer el paradero de su esposa e incluso habría intentado desviar las sospechas, ocultando sus prendas en una vivienda cercana. La familia —padres de siete hijos, tres de ellos menores de edad— denunció inicialmente una “privación de libertad” ante la Fiscalía.
“Lamentamos profundamente informar que esta mujer fue asfixiada y lanzada a un pozo. El principal sospechoso no solo confesó a sus hijos, sino que ocultó pruebas durante semanas”, sostuvo Nava. El Ministerio Público ya ha dispuesto medidas de protección para los menores.
Con este caso, el total de feminicidios en Bolivia en 2025 se eleva a 47, según datos oficiales. De ellos, 20 ocurrieron en La Paz, 13 en Santa Cruz, seis en Cochabamba, cuatro en Oruro, dos en Potosí, uno en Tarija y uno en Chuquisaca. Pando y Beni no registran casos hasta la fecha.
La Fiscalía anunció que insistirá en un procedimiento abreviado, considerando la admisión de culpabilidad del imputado, para agilizar el proceso judicial y obtener una sentencia condenatoria lo antes posible.