La presunta baja calidad del combustible estaría provocando un aumento inusual de vehículos con fallas mecánicas en talleres del país. El ingeniero Miguel Bonilla, presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos de Bolivia, advirtió que se requieren análisis técnicos para determinar el origen de los daños a los motorizados y alertó que el uso excesivo de aditivos no es una solución recomendable.
"El uso de aditivos, aditivos especiales o aceleradores de octanaje es una medida paliativa, provisional. Si bien puede usarse, no debe ser de manera frecuente porque igual está causando un daño severo a los inyectores o a la combustión. No se recomienda el uso frecuente; puede ser una medida, pero temporal, porque va a apoyar a destapar, destrancar el inyector", indicó en el programa Influyentes de EL DEBER.
Asimismo, explicó que es fundamental que los vehículos realicen mantenimiento preventivo, incluso si no presentan fallas visibles, ya que esto puede evitar daños mayores. Relató que, en su caso personal, un problema causado por sedimentos en el sistema de su vehículo demoró más de un día en ser solucionado.
"Lo ideal es revisión general, limpieza de inyectores, mantenimiento de motor, limpieza de garganta, limpieza de catalizador, cambie sus filtros de combustible cuando haga el mantenimiento de los 5.000 kilómetros, con eso garantizamos el mayor tiempo de vida útil", añadió.
Bonilla advirtió que, en caso de daños severos en los inyectores o la bomba de combustible, las reparaciones pueden oscilar entre 500 y 1.000 dólares, dependiendo del tipo de vehículo.
¿Qué dice el gobierno respecto al combustible?
El Gobierno atribuyó las deficiencias detectadas en la calidad de algunos combustibles a residuos acumulados y a fallas heredadas de gestiones anteriores, y no a la gasolina que actualmente se importa y distribuye en el país.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que, "pese a que el combustible nuevo cumple con las especificaciones técnicas, al mezclarse en tanques que arrastraban sedimentos antiguos se generaron problemas, situación que comparó con "reutilizar aceite viejo y nuevo en una misma cocina".
Si bien destacó avances económicos logrados en los primeros meses de gestión, admitió que las denuncias obligaron a realizar investigaciones técnicas más profundas.
Desde YPFB, su presidente Yussef Akly informó que se revisó toda la cadena de abastecimiento y se identificaron deficiencias históricas en el manejo de tanques, agravadas por años de desabastecimiento.
Como medidas correctivas, se redujo "temporalmente la proporción de etanol, se incorporó combustible de mayor calidad y se decidió que la mezcla se realice directamente en refinerías para evitar contaminación residual".
Por su parte, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) tomó 260 muestras a nivel nacional y anunció inspecciones en origen, además de reforzar controles y certificaciones. Las autoridades aseguraron que el problema fue focalizado, que ya se están aplicando ajustes y que los resultados serán comunicados de forma transparente.