Edwin Alfredo C. G., prófugo de la Justicia, es acusado de agredir con una picota a su tío, Martín Condori, de 77 años, a quien le causó una fractura en el cráneo que le dejó expuesta parte de la masa encefálica. Milagrosamente, el adulto mayor, un humilde agricultor, sobrevivió al ataque, pero permanece internado y no logra reconocer a sus familiares.
De acuerdo a los datos del expediente, al que EL DEBER tuvo acceso, el hecho se registró al medio día del 25 de octubre, mientras la víctima se preparaba para sembrar papa en su terreno, en la localidad denominada Veta Verde, en el sector Turupi, en el municipio de Callapa del departamento de La Paz.
“Solo vi que el Edwin nomas le pegó y se escapó (junto a sus familiares) en los dos autos en los que aparecieron con este David (hermano del agresor)”, señala parte del testimonio de Susana, hermana de la víctima y tía del agresor.
Similar testimonio dio Rosa Cacasca, pareja de la víctima. Las dos mujeres relataron que ese día estaban en su parcela, preparando la tierra para la siembra de papa, cuando vieron que el agresor se les acercaba. Tras él, estaba otro grupo de familiares que luego acompañarían su huida.
En la Fiscalía del municipio de Viacha, donde se abrió el caso, las dos mujeres declararon que las agresiones son parte de un conflicto por los terrenos, por lo cual anteriormente ya se había denunciado a Edwin y a su madre, Rosa, quienes además tenían una orden de alejamiento.
Otro testigo del hecho, fue el hijo de don Martín, quien llegó al lugar, el instante en que la familia del agresor huía del lugar en los dos autos. Llegó al sitio porque su padre lo llamó minutos antes, precisamente por el temor de ser agredido nuevamente.
Según los tres testigos, el agresor, sin mediar palabra, llegó hasta la parcela de don Martín y comenzó la persecución, el adulto mayor, su hermana y su pareja, trataron de llegar a su casa a metros del lugar, pero Edwin alcanzó a su víctima y comenzó a agredirlo con piedras y una picota, para luego huir del lugar.
Las dos mujeres, que se habían quedado atrás, solo atinaron a dar gritos y vieron a don Martín ensangrentado y con la fractura expuesta en la cabeza.
La Fiscalía de Viacha inició la investigación, pero demoró cinco días en aprehender al primer implicado, se trata de David, hermano del agresor, y una de las personas que huyó del lugar el día de la agresión, sin prestar ayuda a la víctima o detener al agresor. Un juez determinó la detención preventiva de éste por cinco meses, mientras se investiga el paradero de su hermano.
Por su lado, el día de la agresión, Don Martín fue auxiliado en una carretilla. En las fotos tomadas del momento, se lo ve con la cabeza vendada para frenar la hemorragia por la fractura expuesta en el cráneo. El informe forense ratifica lo descrito por los testigos.
Sus hijos relataron a EL DEBER que, primero fue llevado a un hospital cercano, pero luego los derivaron a un centro hospitalario en la ciudad de La Paz, donde lograron estabilizarlo. Sin embargo, hasta la fecha don Martin no recobra la conciencia plena, pues no reconoce a ninguno de sus hijos o familiares.
La familia pide que se haga justicia y se capture al agresor, plenamente identificado por los testigos. Para recibir cualquier información, proporcionaron los números de celular 70242051 y 70242051, a los que se pueden enviar datos con la reserva del caso.