Este año, la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap) realizó un estudio para medir los niveles de contaminación por mercurio en las comunidades indígenas del norte de ese departamento. Entre los resultados encontraron que en 18 de 36 comunidades el 100% de las personas analizadas presentó niveles de mercurio por encima de lo permitido. La media encontrada en el estudio fue de 3.96 partes por millón (ppm); el máximo permitido es de 1ppm.
Esta semana la ministra de Salud, María Renée Castro, afirmó que ya hubo visitas con brigadas médicas a esas comunidades, en compañía del Cpilap, y que el Ministerio tomó muestras de cabello, sangre y orina para hacer la valoración de salud. Indicó que volverán con los resultados para indicarles el tratamiento a los afectados. Brigadas de jóvenes indígenas, que previamente fueron capacitados, realizaron la toma de muestras que fueron analizadas por el laboratorio de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), informó Gonzalo Terrazas, presidente de la Cpilap, en junio pasado. Por su parte, Lino Illimuri, vicepresidente de esa institución -también en junio- dio a conocer los resultados de esos estudios, que indican que los pueblos indígenas más afectados son el ese ese ejja (6.9ppm) y el tsimane (6.8ppm). Estos pueblos se alimentan de pescado y beben agua del río, que están contaminados. La Cpilap tomó 305 muestras en seis territorios indígenas: uchupiamonas, ese ese ejja, tacana, tsimane, mosetenes y araona. Los altos niveles de concentración de mercurio en cabello alcanzan al 74.5% de las muestras. En conferencia de prensa, este lunes 17, Castro indicó que el Gobierno trabaja en normas como el “Plan Mercurio y Salud” y una “Guía Técnica para el Diagnóstico Clínico, Tratamiento y Vigilancia de la Intoxicación por Mercurio en Bolivia”, liderados por el ministerio que dirige. Prevén lanzarlos en agosto próximo. Manifestó que el Plan Mercurio y Salud tiene cinco líneas estratégicas: la evaluación y gestión de riesgo en la población expuesta; el fortalecimiento del sistema de salud para la atención a la población expuesta; la comunicación del riesgo, información y educación; la reducción, la eliminación y gestión de productos con mercurio añadido y la quinta, la gestión y el marco normativo intersectorial de las sustancias químicas. En cuanto a la “Guía para el Diagnóstico y Tratamiento de las Intoxicaciones por Mercurio” señaló que su objetivo es convertirse en “una herramienta que permita prevenir, realizar vigilancia de la exposición, un diagnóstico adecuado y tratamiento, para mitigar los daños en la salud de las personas expuestas a ese metal”. Por otro lado, la ministra anunció que este miércoles 19 iniciarán relevamiento de información en comunidades indígenas de Cochabamba y Santa Cruz. Castro, junto a los ministros de Minería y Medio Ambiente indicaron que trabajarán en conjunto para analizar la situación de la minería ilegal, que daña la salud de las personas y al medioambiente. Explicó que la exposición al mercurio afecta el neurodesarrollo de los niños, provoca daños cardiovasculares y causa efectos en el sistema renal, y que estos aspectos ya se están abordando.