El presidente Rodrigo Paz advirtió este jueves que Bolivia ingresará en un periodo decisivo de seis meses, en el que el país deberá optar entre “volver al pasado del despilfarro y la demagogia” o consolidar un nuevo horizonte económico e institucional.
Sus declaraciones se dieron en Santa Cruz, durante el lanzamiento del Programa Marca País 2026, un proyecto con el que su administración busca reposicionar a Bolivia en el escenario internacional a través de la cultura, el turismo y la identidad.
“Los siguientes seis meses son la línea trascendental: o volvemos al pasado del despilfarro, la corrupción y la demagogia, o entramos con la realidad de vernos cara a cara para enfrentar el futuro de la patria”, afirmó el mandatario, quien lleva 19 días frente a un país que recibió con indicadores críticos, escasez de divisas y una institucionalidad debilitada por los últimos años de confrontación política.
Paz sostuvo que este semestre será clave para asentar los cinco pilares de su gestión: Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia; un capitalismo para todos; la eliminación del “Estado tranca”; la distribución 50-50 de los recursos entre niveles subnacionales; y la lucha frontal contra la corrupción. Señaló que varias de estas medidas implicarán reformas normativas y administrativas profundas.
En relación con el primer eje —la apertura internacional del país— adelantó que en los próximos días habrá anuncios vinculados a visas, impuestos y barreras que actualmente limitan la llegada de inversiones y turistas.
“Todo aquello que haya que eliminar, lo vamos a eliminar para facilitar que fluya el capital y ustedes puedan convertir ese capital en riqueza, bienestar y una economía sana. Para eso debemos desarmar el Estado tranca”, enfatizó.
Cultura, turismo y gastronomía: los nuevos motores
El presidente destacó además que Bolivia debe aprovechar su identidad cultural como una herramienta de desarrollo.
“La cultura, el folklore y la gastronomía son instrumentos extremadamente poderosos para Bolivia”, señaló. “Por eso insistí en que la gastronomía debía estar; no existe una transversalidad más fuerte que la gastronomía”.
Sus declaraciones coinciden con la reestructuración reciente del Viceministerio de Culturas, que ahora incorpora un enfoque renovado de turismo y gastronomía. El miércoles, el Gobierno posesionó a Andrés Aramayo como viceministro de Fomento al Turismo Sostenible; a Sumaya Prado como viceministra de Gastronomía; y a Andrés Zaratti como viceministro de Culturas y Folklore.
Con esta nueva arquitectura institucional, Paz busca impulsar una agenda que combine diplomacia cultural, atracción de inversiones, turismo sostenible y una narrativa país que, según dijo, debe mostrar al mundo que Bolivia “ha iniciado un nuevo ciclo”.