Esperaban las vacaciones escolares como un periodo clave para levantar sus ingresos. Hoteleros, negocios vinculados a la gastronomía y artesanos de Villa Tunari lamentan la poca afluencia de turistas a la zona, situación que se ve reflejada en sus bajo ingresos. Describen este momento como una semana de cifras rojas.
Estimaciones ofrecidas a EL DEBER por un trabajador del sector servicio señaló que se registra un 80% menos de visitas de lo que es habitual en esta época. En diálogo con artesanos de la región lamentaron la escasa afluencia de turistas en una época muy esperada por estos sectores dedicados al entretenimiento y esparcimiento. Por ello, aseguran, se encuentran en emergencia.
Sin resguardo, cierran instituciones
La ausencia de Policía en Villa Tunari acrecienta la la problemática del municipio. Los uniformados abandonaron la región durante los últimos conflictos sociales instigados por seguidores de Evo Morales. Sin el debido resguardo, las oficinas del Banco Unión cerraron sus puertas y suspendieron la atención al público. Un instructivo colocado en las vidrieras de la entidad informa de su cierre temporal.
Las única institución financieras que operan son las cooperativas San Antonio, Crecer y Banco Prodem. Este último atiende a puerta cerrada y con seguridad privada.
Impera la ley del silencio
En Villa Tunari reina la ley del silencio. Son pocos los que quieren hablar de cómo se vive en el municipio y de la repercusión que los problemas políticos tiene en los negocios. Los que hablan, evitan dar su nombre. Eso sí, relatan que la poca afluencia de visitantes perjudica seriamente a sus economías. Una artesana relata a EL DEBER que gracias a la venta de diversos productos elaborados por ella logra recaudar dinero para sus estudios. Pero, sin esos recursos, no sabe como afrontará lo que resta de año.
Nadie quiere hablar abiertamente por temor a represalias. Muchas personas comentan, de forma anónima, en las redes sociales y reclaman sobre la situación que viven. Sin embargo, la repercusión de dichas publicaciones son tildadas de políticas y hasta reciben amenazas de quema de sus viviendas.