El presidente Luis Arce llegó a Nueva York ayer para participar por última vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde además de pronunciar su discurso oficial sostendrá reuniones bilaterales con líderes de Brasil, India, China, Rusia y representantes de organismos multilaterales.“Aterrizamos en Nueva York, EEUU, donde cumpliremos una intensa agenda de trabajo, en el marco de la 80 Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, un importante espacio para reafirmar nuestro firme compromiso con la paz, la democracia y la soberanía de nuestros pueblos”, expresó el mandatario en la red social X.El presidente boliviano arribó al estado norteamericano la noche del martes y fue recibido por la ministra de Relaciones Exteriores, Celinda Sosa, quien coordina los detalles de su agenda. Antes de partir, Arce entregó el bastón de mando al vicepresidente David Choquehuanca, quien queda a cargo del país durante su ausencia.La 80 Sesión de la Asamblea General de la ONU se celebra del 23 al 27 de septiembre bajo el lema: “Juntas y juntos somos mejores: más de 80 años al servicio de la paz, el desarrollo y los derechos humanos”. Arce pronunciará su discurso oficial mañana, cerrando así su ciclo de intervenciones en este foro internacional, en el que estuvo ausente en 2024.Desde que asumió la presidencia en 2020, el presidente utilizó la tribuna de la ONU para abordar temas como la desigual distribución de vacunas contra el Covid-19; la crisis climática y la protección de la Amazonia; y la necesidad de una reforma del sistema financiero internacional.El vicecanciller Elmer Catarina detalló que, además de su discurso, Arce tiene previsto mantener encuentros con representantes de Brasil, India, China, Rusia y autoridades de organismos multilaterales, reforzando la presencia de Bolivia en la agenda internacional y consolidando alianzas estratégicas.En el contexto de la 80 sesión de la ONU, más de 140 líderes mundiales analizan asuntos como la guerra en Ucrania, el reconocimiento del Estado de Palestina, las sanciones a Irán y los desafíos del multilateralismo en un mundo cada vez más multipolar.