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Con apenas $us 75 millones en billetes el BCB pide frenar dependencia del oro

Viernes, 05 de diciembre de 2025 a las 06:46
La delicada situación económica del país ha sido y es objeto de profundos análisis por parte de la nueva administración nacional

Varios analistas coinciden en que el comportamiento del déficit fiscal heredado es insostenible y que los datos del oro como parte de las RIN son ambiguos. El BCB propone analizar la norma que inmoviliza el oro destinado a las reservas del país

Por: Erika Segales y Juan Carlos Salinas. 

El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, presentó un informe detallado sobre el estado de las Reservas Internacionales Netas (RIN), en donde se hizo notar que, de los $us 3.167 millones que conforman las RIN, solo $us 75 millones son divisas (billetes estadounidenses).

Espinoza detalló que las RIN de $us 6.468 millones en 2019 bajaron a $us 1.709 millones en 2023, con una recuperación parcial de $us 3.167 millones al 7 de noviembre de 2024. Sin embargo, aclaró que el saldo “es engañoso”, porque la mayor parte corresponde a oro, no a divisas líquidas (billetes). 

“El total de divisas cayó de 709 millones de dólares en 2022 a solo 166 millones en 2023, y hoy estamos cerca de 75 millones de dólares”, afirmó. “Esto genera un estrés severo: las divisas son las que permiten cumplir obligaciones externas y sostener la estabilidad cambiaria”. 

Según Espinoza, esta situación es consecuencia directa de las políticas económicas del anterior gobierno, que “agotaron el colchón de divisas” y llevaron al país a depender casi exclusivamente del oro. 

Sobre el tema, el economista del Centro de Estudios Populi, Carlos Aranda, indicó que el restablecimiento de la publicación de la Información Estadística Semanal (IES) por parte del BCB, tras su suspensión desde febrero de 2023, es un avance crucial hacia la transparencia económica. Esta información permite el seguimiento oportuno de variables críticas como las RIN, los agregados monetarios y el balance del BCB, reduciendo el rezago informativo de meses a solo una semana y facilitando el acceso a la información que se encontraba dispersa en distintos boletines del BCB. 

“La disponibilidad de datos de alta frecuencia mejora la eficiencia del mercado y facilita la toma de decisiones informadas por parte de los agentes económicos”, destacó Aranda. 

Mientras que el economista Fernando Romero remarcó que los datos sobre el déficit fiscal que provienen desde el BCB “son de terror”, y que, si bien en el periodo octubre-noviembre las RIN registran un 2% de incremento, eso se debe al efecto del oro. 

“En cuanto a las divisas (dólares), los $us 75 millones son un monto muy pequeño que apenas alcanza para unos 10 días de importación de combustible”, observó Romero. 

No todo lo que brilla es oro

La delicada situación económica del país ha sido y es objeto de profundos análisis por parte de la nueva administración nacional

En cuanto al oro, el hombre fuerte del ente emisor aclaró que hay 6,6 toneladas de oro pignoradas (empeñadas) sin una claridad normativa.

Mientras que, de las 22,9 toneladas registradas hasta el momento, 7,3 se encuentran depositadas en Alemania (Deutsche Bank); 4,8 toneladas en el Reino Unido (Standard Chartered Bank); 3 toneladas en Suiza (Union Bank of Switzerland); 1,9 toneladas en EEUU (JP Morgan); 0,9 toneladas en otros bancos de Suiza (Raiffeisen Schweiz y Genossenschaft); 2,3 toneladas en las bóvedas de Bolivia; y las restantes 2,6 toneladas se encuentran en tránsito. 

Sobre las toneladas “empeñadas”, Espinoza sostuvo que se trata de operaciones atípicas. “Esto es preocupante. Estamos revisando todas las operaciones para verificar si se cumplieron los procedimientos legales. Es parte de la herencia del anterior gobierno”, afirmó. 

Espinoza también explicó que el BCB compró y exportó 56,3 toneladas de oro en los últimos años para obtener divisas y cubrir necesidades inmediatas de liquidez. 

Tanto Romero como Aranda señalan que la situación de las reservas de oro introduce una ambigüedad crítica en el cálculo de las RIN, pues el informe indica que 6,6 toneladas de oro se encuentran pignoradas (dadas en garantía). 

“De acuerdo con el Manual de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional, sexta edición (MBP6) del FMI, las RIN se definen como la diferencia entre los activos de reserva y los pasivos a corto plazo de la autoridad monetaria. Si las operaciones de oro son swaps o ventas anticipadas con compromiso de recompra a corto plazo (como se ha sugerido que se realizó con entidades como Deutsche Bank), estas obligaciones deben clasificarse como pasivos de reserva a corto plazo. Por lo tanto, el valor del oro comprometido (pignorado) debería ser descontado de la cifra total de reservas. Técnicamente, el monto de RIN reportado —3.277 millones de dólares— estaría sobreestimando la posición neta de activos verdaderamente líquidos y disponibles para intervención”, puntualizó Aranda. 

Mientras que Romero agregó que las 2,3 toneladas en tránsito —aquellas que están en proceso de refinación— tampoco deberían ser tomadas en cuenta como parte de las RIN. 

Déficit fiscal 

Para Romero otro dato que debe preocupar es el déficit fiscal que el país arrastra desde hace once años. “Según datos del BCB a inicio de 2025, el déficit fiscal estaba programado en Bs 37.500 millones. En la revisión de mitad de año subió a Bs 44.000 millones y para cierre de gestión bajo el Gobierno de Arce llegó a Bs 50.000 millones”, detalló Romero, que considera que de seguir a este ritmo, el tema de la hiperinflación puede ser una realidad.

“Por lo que urge realizar medidas estructurales —y no solo anuncios— que permitan gradualmente bajar el déficit fiscal”, remarcó Romero.

Aranda considera que el paso hacia la transparencia es positivo, pero alertó que los riesgos de hiperinflación o default, si bien son escenarios extremos, están directamente correlacionados con la continuidad de la indisciplina fiscal y el peligroso financiamiento monetario.

“La solución radica en la coordinación efectiva del Programa Fiscal Financiero entre el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) y el BCB. Se requieren ajustes fiscales drásticos y creíbles que reduzcan el déficit estructural, limiten la dependencia del financiamiento del BCB y, con ello, restauren la confianza y la sostenibilidad macroeconómica. Falta ver si ese será realmente el rumbo de la política económica o si apostaremos por el gradualismo, que demandará más esfuerzo y mayores necesidades de financiamiento”, sostuvo.

Otras voces

El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, expresó su preocupación por la situación de las reservas de oro del país y pidió la realización de una auditoría independiente que esclarezca el manejo de este recurso. Subrayó que el oro es “patrimonio de los bolivianos” y constituye un respaldo fundamental para la estabilidad financiera. 

No puede ser que esté empeñado; lastimosamente, habrá que ver cómo han manejado este tema los anteriores gobernantes”, expresó.

No obstante, el dirigente sindical cuestionó la información económica oficial, tras las declaraciones inexactas sobre la Gestora, e indicó que para que las cifras no se usen políticamente sería necesario incluir en las auditorías a sectores como la COB.

Para el senador Abdón Porcel, la situación actual de las reservas de oro en Bolivia representa un riesgo para la estabilidad financiera y la confiabilidad del país ante organismos internacionales. Señaló que, según la normativa vigente, el Banco Central debería contar con al menos 22 toneladas de oro, pero la información reciente indica que esta condición no se cumple plenamente.

“Las instituciones que hacen análisis de riesgo país se fijan en este tipo de cosas, en las reservas internacionales, y eso nos puede llevar a calificaciones más bajas, y desde luego el país se hace menos confiable ante organismos internacionales. Considero que tiene que haber una investigación muy rigurosa al respecto, para determinar el grado de responsabilidad”, apuntó.

El senador se refirió además a la inflación y el déficit fiscal, y señaló que, según sus estimaciones, la inflación acumulada podría superar el 30% anual, muy por encima del 15% informado por el gobierno de Luis Arce, y también superior al 10% estimado previamente. Porcel enfatizó que, ante esta situación, es necesario que el Gobierno dé señales de transparencia y haga públicos los datos económicos reales.

BCB plantea revisar norma 

Espinoza planteó abrir un debate con la Asamblea Legislativa para revisar la normativa que mantiene intocables 22 toneladas de oro dentro de las reservas internacionales, un límite que -según afirmó- ya no es adecuado desde el punto de vista financiero.

“Es una disposición de la anterior Asamblea, que esta parte del oro —22 toneladas— no se toca, pero eso no es adecuado financieramente. En algún momento tenemos que reflexionar con la Asamblea para ver si también se puede usar esa parte, para generar los usos que se les da a las reservas internacionales”, manifestó.

Espinoza remarcó que, si bien el oro es un activo valioso, no es líquido, lo que limita su utilidad inmediata, y flexibilizar el tratamiento normativo permitiría al país ampliar su margen de maniobra y mejorar la gestión de las reservas.

PGE desde cero

Espinoza informó a la Comisión de Planificación de Diputados que el Gobierno trabajará un nuevo Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 “desde cero”, debido a que el documento heredado de la administración de Luis Arce presenta “inconsistencias técnicas graves” y proyecciones macroeconómicas “fuera de la realidad”.

“El proceso presupuestario toma entre cuatro y seis meses. Solo las proyecciones macroeconómicas requieren semanas de trabajo. Lo que nos han dejado es un presupuesto mal realizado, con estimaciones irreales y una estructura que profundiza la crisis. Por eso debemos encarar un presupuesto desde cero”, afirmó el ministro.

Espinoza señaló que el proyecto del anterior gobierno planteaba un crecimiento del 1 % y una inflación del 10 %, cuando la economía cierra el año con inflación cercana al 21–22 % y crecimiento negativo. También denunció que el 40 % del financiamiento del PGE dependía del Banco Central, lo que calificó como “absolutamente irracional”.

En ese marco, el Ejecutivo solicitó formalmente a la Asamblea autorización para modificar el presupuesto hasta el 28 de febrero de 2026, lo que fue aprobado por la comisión.

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