Las persistentes lluvias de los últimos días provocaron que seis ríos de la ciudad de La Paz alcancen el nivel de alerta amarilla, situación que mantiene en vigilancia a las autoridades municipales y a los sistemas de emergencia. El Servicio de Gestión de Riesgos alertó sobre un cuidado especial en las zonas de Irpavi y Huayllani, identificadas como puntos sensibles.
El secretario municipal de Resiliencia y Gestión de Vulnerabilidades, Juan Pablo Palma, informó que los ríos Choqueyapu, Orkojahuira, Irpavi, Achumani, Huayñajahuira y La Paz registraron un incremento en su caudal. Ante este escenario, recomendó a la población evitar las cercanías de los cauces y permanecer atenta a posibles cierres viales preventivos.
De acuerdo con el último informe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), existe un riesgo crítico en los departamentos de La Paz, El Alto, Potosí, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz. Las intensas lluvias y el pronóstico de tormentas severas motivaron la activación de la alerta naranja ante la posibilidad de desbordes de ríos e inundaciones.
En la zona Sur de la ciudad de La Paz, la crecida de los ríos se mantiene constante. Cerca de las 18.30, los sensores del Sistema de Alerta Temprana (SAT) marcaron una situación de riesgo en el río Irpavi, donde el nivel del agua alcanzó los 50 centímetros en el puente Aruntaya, acompañado de ondas pulsantes consideradas peligrosas.
La fuerza del caudal también afectó a sectores de Achumani y Auquisamaña, donde el colapso de quebradas y rebalses en puentes principales obligó a activar protocolos de emergencia. Las áreas que permanecen bajo observación continua son Flor de Irpavi, Bolognia, el sector Cervecería de San Antonio, Norte Calvario y San Isidro.
En el norte paceño se reportaron lluvias intensas que causaron derrumbes. En Coroico, provincia Nor Yungas, una parte del muro del estadio municipal se desplomó debido a la intensidad de las precipitaciones. Desde la mañana del 2 de enero, las zonas altas de Súchez, en la provincia Franz Tamayo, y otras áreas cercanas a la frontera con Perú registraron intensas nevadas que acumularon nieve en carreteras y terrenos elevados.
Las autoridades recomendaron a transportistas y conductores extremar precauciones, reducir la velocidad y conducir con cuidado en las rutas afectadas. En paralelo, la inestabilidad climática prevista para Santa Cruz y Cochabamba mantiene en alerta a los equipos de emergencia.
Según los reportes técnicos, las cuencas altas presentan una saturación hídrica crítica, lo que redujo la capacidad de absorción del suelo. En este contexto, cualquier precipitación adicional podría generar escurrimientos inmediatos hacia los cauces y derivar en crecidas repentinas.
El Senamhi pronosticó jornadas de inestabilidad climática para los próximos días, con temperaturas máximas que no superarían los 15 grados y mínimas entre 2 y 3 grados. Además, se mantiene vigente la alerta naranja por ascensos repentinos y progresivos de ríos, con posibles desbordes en las cuencas del Piraí, Ichilo, Chapare, Caine, Mizque, Rocha, Chayanta, Cotagaita y Beni. “En La Paz y el norte paceño se tendrán toda la semana precipitaciones, cielo nuboso con tormentas eléctricas; por tanto, continúa la alerta naranja en diferentes regiones del país”, informó Jimena Pancahata, pronosticadora del Senamhi.
Las lluvias también provocaron severos daños en el sur del país. En la ciudad de Potosí, una tormenta de casi una hora generó inundaciones que afectaron al mercado Uyuni, donde la fuerza del agua arrastró varios puestos de venta. El Gobierno Autónomo Municipal atribuyó la magnitud del desastre a la acumulación de basura que obstruyó el sistema de drenaje.
De acuerdo con el informe oficial, el colapso del alcantarillado convirtió calles de la Villa Imperial en ríos caudalosos, afectando viviendas y comercios, especialmente en la calle Juan Aguirre. Aunque no se reportaron víctimas fatales, comerciantes denunciaron pérdidas totales de mercadería y vecinos alertaron sobre daños al patrimonio. El templo de Santa Mónica presentó afectaciones estructurales, y parte de su cornisa se desplomó sobre la calle Simón Chacón, lo que obligó a restringir el paso peatonal.
En Oruro, el Gobierno Autónomo Municipal desplegó cuadrillas de emergencia y maquinaria pesada para atender a vecinos de las juntas vecinales Tercera Sección y Santa Elena, en el distrito 3. Se realizaron trabajos de limpieza, encauzamiento y prevención con el objetivo de mitigar los efectos de las precipitaciones y resguardar la seguridad de las familias.