El Movimiento Al Socialismo (MAS) perdió las elecciones generales del pasado 17 de agosto con sólo 3,17% de apoyo electoral, después de haber gobernado Bolivia durante casi dos décadas. Ahora, incluso, está en duda su participación en las elecciones subnacionales de 2026.
El ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, consideró este jueves que el partido gobernante no está en condiciones de participar de las nuevas elecciones y culpó de esta situación al presidente del MAS, Grover García.
“El MAS, de acuerdo a mi percepción como militante de base, no está en condiciones para afrontar las subnacionales porque tenemos a un presidente Grover García que no hace absolutamente nada para mejorar toda la organización”, afirmó.
El ministro aseguró que “hay una dejadez” de parte de la dirigencia del MAS, principalmente de García, porque hasta la fecha no se recibió ni siquiera “un informe sobre qué ha sucedido con los candidatos” que participaron en las elecciones de agosto.
Pues, “a los candidatos, en algunos casos, no los conocían ni sus mismos parientes, estaban ahí en la papeleta, pero nadie los conocía y no había ninguna propuesta de algunos de ellos. Entonces, tenemos que prepararnos y creemos que es muy corto el plazo para las subnacionales”, indicó.
Los militantes ya pidieron que se realice un ampliado del partido, pero, según el ministro Montaño, a García “no le da la gana de convocar”.
No es la primera autoridad que cuestiona de manera pública a la dirección del MAS. En septiembre, el viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, Gustavo Torrico, también criticó a García porque dijo que el MAS “ha quedado muy golpeado, no por el hecho de la elección como tal, sino por la mala organización que se ha hecho de la campaña con una dirección nacional perdida”.
Torrico consideró que el MAS “debería pedir un permiso al Tribunal Electoral para no participar” en las subnacionales y organizarse para una próxima campaña electoral.