¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

¿Proceso de cambio?

Miércoles, 17 de septiembre de 2025 a las 00:00

Por Redacción

Solande Fadiah Gambarte Alandia 

Nayib Bukele  es un presidente que siempre llama la atención en alocuciones, discursos y entrevistas. El sentido común del mandatario, además de su inteligencia y preparación, le permiten opinar y aconsejar sobre muchos aspectos. Por ello no nos extraña que en alguna inauguración dijo “… algo que duele, pero que todos han visto alguna vez, hombres orinando en la calle, escupiendo, tirando basura, como si fuera normal…”


Puede parecer un tema escatológico sin mayor importancia o inoportuno, pero para el hombre no lo es. Bukele cree que el cambio de un país comienza en estos detalles, aparentemente nimios.


Y claro, no podemos menos que  sentimos aludidos porque en nuestra Bolivia también el desorden, la basura, los escupitajos y los orines en las calles son algo normal. Pero Bukele avanza más con una frase: “…nada cuesta no orinar en las calles, las mujeres no lo hacen y no porque tengan la vejiga más grande, es que son más educadas…”  


Y tenemos que admitirlo, sin ánimo discriminativo de inclinarnos a alguno de los géneros, pero muchos varones (y no generalizamos) convierten en urinarios cualquier rincón, pared o puerta, mientras niños y mujeres miran resignados el asco. 


Es ya una normalidad que la suciedad, el desorden, los orines, etc., sean parte de fiestas, carnavales, presterios, matrimonios y  entradas cuando muchos danzarines y músicos de bandas convierten en mingitorios aceras y calles, increíblemente sin mayor consideración y menos vergüenza .


Que todos deseamos cambios, claro que sí, pero debemos basar esto en la valoración patrimonial que tenemos. Nuestras pricipales ciudades tienen características propias y muy hermosas, además de llamativas, constituyéndose en atracciones turísticas sin envidiar a otras latitudes del mundo. 


La Ciudad Blanca, nuestra capital, la Ciudad Maravilla, la Villa Imperial, la Capital del Folklore, la Capital del Oriente,etc., merecen órden y limpieza dejando de lado la basura callejera, los olores nauseabundos, así como el  caos peatonal y vehicular. Entonces habremos dado un paso gigante acomodándonos en la modernidad que rige en el mundo.


Para lo mencionado, la cuestión educativa juega un papel central. Desde los jardines de niños hasta las aulas universitarias , la concientización formará ciudadanas y ciudadanos con criterio diferente y con hábitos positivos de vida. Claro está que el apoyo oficial (municipios, gobernaciones, ministerios, etc.) cobra total pertinencia en estos  afanes de cambio, con la construcción de más espacios sanitarios para la población, así como controles estrictos en el recojo de basura. 


Ojalá sigamos el ejemplo de Bukele, que también está corrigiendo y cambiando la educación escolar, ordenando cortes adecuados de cabellos en los jovencitos, nada de maquillaje en las niñas, vestimenta uniforme sin nada de desaliño, el saludo a los mayores, etc. 


Criticado por algunos que lo tachan de dictador, él mismo se autodenomina como un dictador “cool” y esto parece gustarle a la gran población de El Salvador, que no duda en apoyarlo con porcentajes enormes para gran desencanto de la esmirriada oposición del país centroamericano


Si vamos a hablar de proceso de cambio, éste tendrá que empezar por lo mencionado líneas arriba y todo lo demás vendrá por añadidura.
 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: