Expocruz abre sus puertas este viernes 19 de septiembre y con ello se enciende el mayor motor de encuentro empresarial, cultural y social de Bolivia. Fundada en 1962, la feria celebra más de seis décadas consolidada como vitrina internacional. Cada año convoca a cientos de miles de visitantes; en 2024 fueron más de 420 mil y en esta versión se espera superar el medio millón. Su impacto va más allá de las cifras: es símbolo de integración, orgullo cruceño y plataforma de oportunidades.
El año pasado participaron 2.231 marcas, de las cuales 760 fueron extranjeras, y se generaron intenciones de negocio por 203 millones de dólares. Para este 2025 la proyección es aún mayor: más de 2.200 marcas, intenciones de negocio por encima de 1.400 millones de bolivianos y una Rueda de Negocios que reunirá a 600 empresas de 20 países, con más de 7.000 citas programadas. Una maquinaria que confirma a Santa Cruz como epicentro económico de la región.
La dimensión internacional también crece. Treinta delegaciones extranjeras ocuparán 8.400 metros cuadrados de pabellones, con Brasil y la Unión Europea como protagonistas, además de un pabellón propio de China. Esta presencia resalta el atractivo de Bolivia como mercado y la importancia de la feria para tender puentes. Expocruz no es solo un escaparate, es la síntesis de la Santa Cruz que apuesta por crecer conectada al mundo.