¿Quién le hace justicia a Richard Mamani? Parece una historia de ficción, pero es la cruda realidad. El drama de Richard Mamani Martínez demuestra cómo la justicia boliviana puede cometer tal grado de injusticia y no repararla cuando finalmente se conoce la verdad. Richard Mamani tenía apenas 19 años cuando fue condenado a 20 años de prisión por el delito de violación a una niña. La justicia de Camargo determinó que sea encerrado en el penal de Morros Blancos, de Tarija. Y así fue.
A sus 19 años, Richard apenas sabía leer y escribir, no había terminado la primaria y ayudaba a su familia en las tareas de campo. Cuando fue aprehendido por la Policía tras la denuncia de violación, todo parecía un malentendido. La única prueba que tenía la Policía y la Fiscalía era la declaración de la víctima. La niña que lo acusaba era su prima, pero años después se sabría que esta había acusado a Richard presionada por su hermana para encubrir al esposo, el verdadero violador.
Richard estuvo recluido durante nueve años. Las golpizas, el maltrato psicológico y el trabajo forzado acabaron con sus sueños y su autoestima. No obstante, Dios le puso un ángel en el camino: el padre Miguel Sotelo, quien decidió ayudarlo. El sacerdote tomó contacto con la abogada Rosmery Peralta, quien descubrió la injusticia y las irregularidades del juicio. En julio de 2025, la magistrada Rosmery Ruiz Martínez firmó la anulación de la sentencia. El 27 de julio, cuando Richard tenía 28 años, recuperó su libertad. Sin embargo, ¿quién le reparará el daño causado?