Doce periodistas de países asiáticos y del este de Europa copan la lista anual elaborada por el grupo internacional de medios One Free Press Coalition, que denuncia los casos más urgentes de abusos y represión contra profesionales de los medios de comunicación a nivel global.
La coalición publica el informe de los diez expedientes más preocupantes con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa (3 de mayo) y advierte, según datos del Comité para la protección de los periodistas (CPJ), que al finalizar 2024 había 361 periodistas encarcelados en todo el mundo, 41 más que en 2023.
El primer caso es el de Jimmy Lai, crítico con Pekín y fundador del censurado Apple Daily, que lleva desde diciembre de 2020 confinado en solitario en una prisión de Hong Kong y ahora afronta cargos bajo la Ley de Seguridad Nacional que podrían costarle una condena a cadena perpetua.
Le sigue la directora de documentales birmana Shin Daewe, acusada de "actividades terroristas y condenada por un tribunal controlado por la junta militar birmana en 2024 a cadena perpetua, sentencia que ha sido reducida a 15 años, supuestamente por la posesión ilegal de un dron no registrado.
Otras dos periodistas asiáticas están en el tercer y cuarto puesto de la lista, la filipina Frenchie Mae Cumplio, que lleva cinco años detenida sin un juicio, supuestamente por posesión de armas y financiación de terrorismo, y la vietnamita Pham Doan Trang, arrestada y condenada a nueve años en 2021 por propaganda.
El locutor de radio chino Li Yanhe, residente en Taiwán, figura en el quinto lugar tras haber sido detenido hace dos años durante un viaje a Shanghái y, el pasado febrero, condenado a tres años de cárcel por incitación al separatismo.
Según la organización, Yanhe emigró a Taiwán en 2009, donde fundó la editorial Gusa Press, que ha publicado libros críticos con el Partido Comunista chino, y donde presentaba un programa de radio sobre política y actualidad de China.
Ihar Losik, de Bielorrusia, condenado a quince años de prisión por presuntamente incitar al odio y organizar disturbios masivos, y Sevinj Vagizgizi, de Azerbaiyán, que permanece detenida en horribles condiciones acusada de supuestos delitos financieros, conforman el quinto y sexto lugar.
Continúa la lista el ruso-ucraniano Vladyslav Yesypenko, que lleva cuatro años detenido, acusado de posesión y transporte de explosivos, cargos que tanto él mismo como organizaciones de derechos humanos han asegurado que son falsos.
También aparecen Makhabat Tajibek kyzy, Azamat Ishenbekov, Aike Beishekeyeva, oriundos de Kirguistán, parte del medio Temirov Live, que opera en Youtube y se centra en investigaciones contra la corrupción.
Los tres han sido condenados a varios años de prisión por difundir información falsa que alentaba a los disturbios".
Por último, completa la lista el turco Joakim Medin, corresponsal del periódico sueco ETC, que desde el 30 de marzo permanece recluido en una prisión de alta seguridad de Silivri (Turquía) tras ser detenido en Estambul, donde viajaba para cubrir los disturbios civiles que tenían lugar en ese momento en la ciudad.
La coalición destacó, por otra parte, que dos periodistas estadounidenses detenidos en Rusia que encabezaban la lista del año pasado fueron liberados unos meses después, Evan Gershkovich y Alsu Kurmasheva, y subrayó el impacto de la campaña para dar a conocer estos casos.
Entre los participantes de la One Free Press Coalition figuran las agencias internacionales de noticias Associated Press, Bloomberg, EFE y Reuters; las cadenas de televisión CNN o Al-Jazeera y periódicos como The Washington Post, entre muchos otros