“No tenemos nada. Todo se ha convertido en cenizas. No tenemos ni para comer”, señaló la corregidora de la comunidad Buena Vista, del municipio paceño San Buenaventura, a Informe Amazónico. La mujer lamenta que, pese a que se declararon en emergencia el pasado 25 de septiembre, el Gobierno hubiera llegado a su comunidad el viernes. Este sábado el fuego entró a su comunidad y obligó a evacuar a niños, embarazadas y adultos mayores, que fueron llevados a otra comunidad: Bella Altura. Cuatro casas se consumieron, además de un vehículo, informó a ese mismo medio Gonzalo Olivera, presidente de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz Cepilap. Buena Vista es una comunidad tacana. “La situación es desastrosa, catastrófica”, describió Olivera a Informe Amazónico. Las imágenes que muestra están llenas de humo, como las que se viralizaron la tarde de este sábado. La vivencia de estas personas y su testimonio contradicen el informe del viceministro de Defensa, Juan Carlos Calvimontes, que la noche de sábado, en conferencia de prensa afirmó que el incendio “afectó a un pequeño sector de la comunidad” y que “el fuego ya fue controlado”. También indicó que se llevó a la gente afecta a otro lugar dentro de la comunidad como una medida “preventiva”. “No hubo daños personales, pero sí se afectó a dos viviendas, que son viviendas construidas por jatata y madera que estaban cercanas al sector que nos ganó el fuego”, indicó en la conferencia que brindó a medios paceños. Calvimontes manifestó que “ya no hay peligro” en esa comunidad. En Bella Altura, los evacuados fueron llevados a una escuela. Toda ayuda es bienvenida: alimentos, agua y ropa, sobre todo. La olla común será la mejor opción para ellos, que apelan a la solidaridad de los bolivianos. El contacto en la comunidad es Rosario Molina, que apoya con la preparación de los alimentos; su número de teléfono es el 710-51423. Ojalá llueva y pare esta desgracia, pide la mujer. Una cisterna con agua llegó a Buena Vista, así como una brigada médica que repartió barbijos y administró colirio a las personas que se encontraban en el lugar. Informe Amazónico da a conocer que efectivos del Ejército y de la Marina acudieron junto a instructores bomberos para sofocar el fuego en la zona. Pero el fuego sigue extendiéndose en ese municipio y corre peligro San Buenaventura, donde grupos de pobladores partieron hacia donde la vegetación arde, con el fin de hacer cortafuegos, según señaló la senadora Cecilia Requena. Camila Araos, habitante de San Buenaventura, corroboró la versión e indicó que el fuego está cerca de ese lugar: “Lo veo desde mi casa”, señaló. Aclaró que no se trata de un solo incendio, sino de varios, por lo que el apoyo aéreo con un solo helicóptero, que ha estado volando este viernes y sábado, no es suficiente. Carmen Florida, Real Beni, Rurrenabaque y Tumupasa son algunos de los sectores donde el fuego hace de las suyas. En San Buenaventura no tienen agua desde hace tres días. Araos teme que la toma que existe en Agua Dulce se queme también. El fuego destruye todo a su paso, por lo que las comunicaciones están afectadas, la fibra óptica de Entel se ha quemado y la señal está interrumpida desde el domingo pasado. El humo también llena San Buenaventura. Varias mujeres llegaron a la casa de Araos, que se encuentra a una cuadra de la plaza municipal y algo más alejada del fuego. Las mujeres piden que se declare desastre nacional por incendios forestales, de manera que la ayuda llegue. La parlamentaria expresó su preocupación porque los incendios también amenazan a Bajo Colorado, una comunidad tsimane, cercana a San Borja, de difícil acceso. Videos que circulan en redes sociales muestran el humo que cubre la comunidad. En el fondo se escucha el llanto de pequeños y una mujer que clama a Dios, ante el desastre. Requena y Daniela Justiniano, de Alas Chiquitanas, hablan de la posibilidad de recibir ayuda internacional, desde Chile. A través de Alas Chiquitanas se están realizando las gestiones, pero es el Estado Plurinacional de Bolivia el que debe hacer el pedido al Estado Chileno. Si esto llegara a suceder, en un plazo de 48 horas después de la entrega de la nota oficial, la ayuda estaría en el país, manifestó Requena. El pedido de declaratoria de desastre nacional por incendios en el país, pero sobre todo por aquellos que afectan a las áreas protegidas, fue realizado el pasado 25 de octubre por la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas de Bolivia (Contiocap), pero no obtuvo respuesta.