Aunque ya no se está en verano en Santa Cruz aún brilla el sol en su cielo. Esta exposición cuenta con numerosos beneficios como producir la vitamina D en el cuerpo humano. Los médicos recomiendan exponerse a los rayos solares UV, con moderación y precaución.
Ahora más que nunca, el sistema inmune debe estar fortalecido, para evitar contagiarse de coronavirus, y en caso de que se llegue a infectar, tener las defensas fuertes para que el cuerpo venza al virus.
Una de las formas de tener un organismo blindado consiste en aumentar el número de glóbulos blancos o linfocitos, que son las células encargadas de la primera defensa frente a una infección. Este aumento es estimulado en el cuerpo por la vitamina D, que genera el sol en la piel.
El médico dermatólogo boliviano Gustavo Sauma explica que las biomas naturales que se encuentran en la superficie de la piel necesitan, para su equilibrio, los rayos UV. A su vez, previenen infecciones en el organismo que pueden causar bacterias que se tiene sobre el cuerpo.
¿Cómo hacerlo?
Se recomienda tomar sol una vez al día, en horas de la mañana, menos de 11:00 a 16:00, cuando el astro rey está más fuerte. Se lo debe hacer no más de 30 minutos, mayor tiempo es dañino para la piel y en general para la salud, informa el portal español de salud Puleva.
Los ojos deben ser cubiertos y protegidos por lentes de sol, por una gorra o bandana y se debe evitar los accesorios.
El consumo de agua y frutas complementa la exposición al sol. Permiten que el cuerpo no se deshidrate y reponen los niveles de humedad necesarios.
Este baño de sol se lo puede tomar en la casa, en su patio, en su jardín y se vive en apartamento en el balcón. Ahora que estamos en cuarentena se puede aprovechar el tiempo que se tiene libre.
¿Cuáles son los beneficios?
Los rayos ultra violeta ayudan a producir vitamina D en el cuerpo humano, que es muy importante para la mineralización de los huesos y de los dientes, a los que fortalece. Por ello, es bueno que quienes tienen osteoporosis se expongan al menos tres veces a la semana al sol, por 20 minutos.
La piel también se beneficia. Ayuda a curar el acné, pues estos rayos realizan una labor de limpieza y expulsan la grasa e impurezas. En los primeros días, tal vez no se note la mejoría, pero después sí se apreciará.
La vitamina D reduce los niveles de la hormona paratiroidea, que regula la presión sanguínea y ayuda a evitar los accidentes cardiovasculares. Por ello cuando se toma sol la tensión baja, la persona se relaja y después tiene un placentero sueño.
Los rayos UV que brinda el sol hacen bajar los niveles de colesterol y lo metaboliza. También evita que las grasas que se peguen a las arterias del cuerpo.
De igual manera, la luz solar favorece el estado de ánimo, aleja el cansancio, la depresión y el estrés. Y es que estos rayos aumentan la producción de un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar y la serotonina, que además interviene en la regulación del sueño, la temperatura del cuerpo y la conducta sexual.
A pesar de que es beneficioso tomar baños de sol, se lo debe hacer con mucho cuidado, pues el exceso puede llevar a ocasionar quemaduras y el envejecimiento prematuro de la piel y hasta cáncer.