La crisis en la división de videojuegos de Warner Bros ha dejado un saldo devastador: el cierre de tres estudios, incluido el legendario Monolith Productions, responsable de títulos icónicos como F.E.A.R., No One Lives Forever y la saga La Tierra Media. Además, el esperado juego de Wonder Woman, en desarrollo por Monolith, ha sido cancelado como parte de una reestructuración que prioriza franquicias clave como Harry Potter, Mortal Kombat, DC y Juego de Tronos.
Después de una cuidadosa consideración, estamos cerrando tres de nuestros estudios de desarrollo: Monolith Productions, Player First Games y Warner Bros. Games San Diego, anunció un portavoz de la compañía a Kotaku. Según Warner, la decisión responde a un enfoque estratégico en proyectos más rentables, aunque ha generado incertidumbre sobre el futuro de los videojuegos basados en DC, ya que la cancelación de Wonder Woman pone en duda su prioridad dentro de la compañía.
El cierre de Monolith Productions llega en un momento simbólico, ya que el estudio estaba por celebrar su 30 aniversario en octubre. Reconocido por innovaciones como el sistema Nemesis en Sombras de Mordor y Sombras de Guerra, Monolith deja un legado de juegos aclamados, desde el terror de F.E.A.R. hasta el estilo narrativo de No One Lives Forever.
El declive de la división de videojuegos de Warner se atribuye a varios fracasos recientes, incluyendo Suicide Squad: Kill the Justice League, que dejó pérdidas de 200 millones de dólares, y la falta de éxito de títulos como Multiversus y Quidditch Champions. En contraste, en 2023 la compañía disfrutó del éxito con Hogwarts Legacy y Mortal Kombat 1.
Con este golpe, Warner Bros busca recuperar rentabilidad en 2025, pero el cierre de estudios como Monolith deja una huella imborrable en la industria y marca el fin de una era para los videojuegos de la compañía.