Después de años erráticos en el cine, DC Studios necesitaba más que una buena película: necesitaba esperanza. Y James Gunn la entregó. Superman (2025) no solo marca un nuevo inicio para el Universo DC, también redime al Hombre de Acero con una propuesta valiente, emocional y profundamente humana. Sin reinventar la rueda, Gunn logra algo más valioso: recordarnos por qué Superman importa.
Este Superman no nace del espectáculo vacío ni del trauma, sino de la introspección. David Corenswet interpreta a un Clark Kent que no busca salvar el mundo desde una superioridad moral, sino desde el deseo de comprenderlo y formar parte de él. Lejos de ser un relato de origen, la cinta explora el dilema entre herencia kryptoniana y pertenencia humana con matices narrativos que evocan la ternura del Superman de Richard Donner, pero con una mirada contemporánea.
El trío protagónico brilla. Rachel Brosnahan es una Lois Lane sagaz y emocionalmente compleja, pero es Nicholas Hoult como Lex Luthor quien se roba la función: su villano es frío, manipulador y actual, reflejo sin máscaras de las élites modernas. Gunn no teme nombrar tensiones políticas reales ni aludir a figuras como Musk o Putin, insertando crítica social sin forzarla.
Y es que Superman no rehúye del presente. A través de subtextos y referencias, conecta con los tiempos que corren y los enfrenta con un optimismo que no resulta ingenuo. El mensaje es claro: incluso en un mundo cínico, la bondad sigue siendo revolucionaria.
El cierre, lejos de ser un punto final, planta semillas para el nuevo DCU: Belle Reve, la Liga de la Justicia en formación, la aparición de Supergirl (Milly Alcock) y la insinuación de Maxwell Lord prometen un universo lleno de matices, lejos del caos narrativo que arrastró al DCEU.
James Gunn apuesta por un universo donde cada película tendrá su tono. Y si bien Superman bebe de All-Star Superman, no lo copia. Este es su propio manifiesto: colorido, emocional, político cuando debe, y profundamente comprometido con el legado del personaje.
Superman ha vuelto. Y esta vez, lo hace mirando hacia arriba… pero con los pies firmes en la Tierra.La cinta ya se puede disfrutar en los cines de Bolivia.