La icónica serie animada South Park regresó con fuerza en su temporada 27 y sus primeros tres episodios ya se han ganado el reconocimiento global. Sin embargo, a diferencia de años anteriores, los nuevos capítulos no llegan con la velocidad que los fanáticos esperan: cada entrega se estrena con dos semanas de diferencia.
El motivo detrás de esta pausa es la incorporación del verdadero Donald Trump como figura central. La sátira contra el presidente de Estados Unidos y las polémicas en torno a las redadas de ICE han elevado el nivel de crítica social de la serie, obligando a sus creadores, Trey Parker y Matt Stone, a dedicar más tiempo a la precisión de cada episodio.
“Lo que están haciendo significa que los episodios de este año requieren más tiempo de lo usual (…) nadie va a sacrificar la precisión, incluso si tenemos que retrasar la emisión”, señaló una fuente cercana a los productores.
Pese al ritmo más lento, la respuesta del público es contundente. El segundo episodio, Got a Nut, alcanzó 6.2 millones de vistas en tres días, convirtiéndose en uno de los más comentados por su enfoque en temas migratorios y la figura de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional.
El estreno de la temporada se dio el 23 de julio, seguido del segundo episodio el 6 de agosto y el tercero el 20. El cuarto capítulo llegará el 3 de septiembre, mientras que el quinto está programado para el 17 del mismo mes, con la temporada extendiéndose hasta diciembre.
El acuerdo millonario de 1.5 mil millones de dólares firmado con Paramount garantiza la presencia de South Park en streaming al menos por cinco años más, con la promesa de diez capítulos anuales. Mientras la Casa Blanca minimiza la relevancia de la serie, su éxito de audiencia y el interés global muestran lo contrario: South Park sigue siendo un espejo mordaz de la sociedad estadounidense.