Durante su participación en la Japan Expo 2025 en París, el reconocido editor japonés Kazuhiko Torishima, conocido por su trabajo como editor de Dragon Ball, ofreció declaraciones que encendieron un intenso debate entre los fans del manga. En una entrevista con el portal DB-Z, Torishima aseguró que, aunque Ataque a los Titanes fue un fenómeno mediático, no es una obra exitosa a largo plazo, especialmente si se compara con clásicos como Dragon Ball o Naruto.
Según Torishima, la complejidad de la historia creada por Hajime Isayama es el principal obstáculo para su perdurabilidad. “Hay muchos mangas con temas complejos y difíciles. No te apetece leerlos”, afirmó, y agregó que, tras el final del anime, las ventas del manga bajaron considerablemente. “Dragon Ball y Naruto siguen vendiéndose incluso después del final de sus respectivos animes. ¿Cuál es la diferencia? El lector acompaña al personaje en su viaje. Eso crea una conexión duradera.”
La comparación despertó la reacción inmediata de los fanáticos, especialmente en plataformas como Reddit, donde muchos defendieron que la complejidad narrativa de Attack on Titan es precisamente uno de sus mayores logros. Algunos incluso consideran que ese nivel de profundidad ha elevado el estándar del anime y manga moderno.
Mientras que Dragon Ball sigue siendo un símbolo de simplicidad y aventura que ha cautivado generaciones, Attack on Titan apostó por una narrativa densa y provocadora, con fuertes componentes políticos, filosóficos y éticos. ¿Puede una historia compleja sobrevivir más allá de su anime? ¿O es la estructura clásica del héroe en crecimiento la que conquista el tiempo?
La crítica de Torishima no ha pasado desapercibida y ha reavivado una de las discusiones más antiguas entre los fans del manga: ¿vale más una historia sencilla y universal o una compleja y desafiante?