El live action de Blancanieves llegará a los cines de Bolivia este jueves 20 de marzo. La cinta tratará de revivir las emociones que en su momento generó el clásico animado de 1937.
Está nueva adaptación carga sobre sus hombros un peso enorme. Y es que, Blancanieves no sólo fue el primer largometraje de animación de la historia del cine, sino una de las películas de Disney más influyentes estrenadas jamás.
Dirigida por Marc Webb (The Amazing Spider-Man. 2012), con guion de Erin Cressida Wilson (La chica del tren. 2016) y la participación limitada en algunas ideas de Greta Gerwig (Barbie), la cinta es un musical que reimagina la versión animada de 1937. Y lo hace a lo grande gracias a los $us 269,4 millones que ha costado.
Rachel Zegler (West Side Story) y Gal Gadot interpretan respectivamente a Blancanieves y a la malvada madrastra. La bella Gal necesitó cuatro horas de maquillaje para convertirse en la vieja bruja. La actriz israelí sigue los pasos de Julia Roberts en Blancanieves (Mirror, Mirror) y Charlize Theron en Blancanieves y la leyenda del cazador, estrenadas ambas en 2012. Las estrellas de Hollywood aman definitivamente a la malvada del cuento.
El reparto también incluye al prometedor actor de ojos azules Andrew Burnap, como Jonathan, el principal personaje masculino que reemplaza al Príncipe del original, el imponente Ansu Kabia como el Cazador y Patrick Page, el actor que pone voz en la versión original al icónico Espejo Mágico.
Una producción polémica
La negatividad sobre la cinta comenzó en 2021, cuando Zegler, de raíces latinas, fue elegida para interpretar a Blancanieves, un personaje del cuento alemán famoso por ser la más hermosa de todas. Que la actriz luego calificara la película original como extremadamente anticuada” en lo que respecta a la idea que se tiene de las mujeres en los roles de poder, no ayudó para nada en mejorar el enrarecido ambiente sobre la película. Además, Zegler continuó con una serie de comentarios y actuaciones desatinadas.
En 2023, cuando comenzó la guerra entre Palestina e Israel, tuiteó a favor de Palestina, algo que para muchos fue una demostración de que estaba enemistada con Gal Gadot, que es israelí. Gadot, por su parte, siempre se ha mantenido alejada de las polémicas, aunque siempre ha sido muy abierta sobre su apoyo al país, e incluso su servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) ha sido un tema recurrente en su carrera pública.
Además, durante la velada de la organización Anti-Defamation League (ADL), que lucha contra el antisemitismo y la discriminación, Gadot reafirmó su orgullo por ser israelí.
“Mi nombre es Gal. Soy madre, esposa, hermana, hija, actriz, soy israelí y soy judía. Lo voy a decir de nuevo. Mi nombre es Gal y soy judía. La mayoría de nosotros nunca hemos vivido un momento tan terrible en materia de antisemitismo en nuestra vida, pero deberíamos sentirnos más seguros sabiendo que la ADL nos respalda”, dijo.
Por si esto no fuera poco, durante el rodaje de la película, Peter Dinklage, actor reconocido por su papel en Juego de Tronos, criticó el uso de enanitos en la película, calificándolos de “anticuados”. Esto le ganó a Dinklage la desaprobación del colectivo de actores de baja estatura de Hollywood.
Como resultado, Disney optó por cambiar a los enanitos por siete seres mágicos de la naturaleza, algo de lo que se arrepentiría por las fuertes críticas de los fans, optando por restablecer a los enanitos en la cinta, pero a través de CGI. A pesar de la rectificación, el diseño de los personajes no ha hecho más que generar más polémicas y desagrado.
¿Medias preventivas?
Todo lo ocurrido con Blancanieves ha impulsado a Disney a realizar un estreno inusual y discreto el pasado sábado en Hollywood. No se permitieron entrevistas en la alfombra roja durante el evento de la tarde, y Disney mantuvo a sus estrellas Rachel Zegler y Gal Gadot alejadas de los periodistas indiscretos, evitando preguntas sobre todas las controversias que rodean a la producción.
A pesar de los esfuerzos que ha hecho Disney por controlar la narrativa y aminorar los malos comentarios, está por verse si Blancanieves será un éxito o una manzana podrida que perseguirá al estudio por años.