Desde el 2008, cada 29 de agosto se celebra el Día del Gamer, una fecha que nació en Europa impulsada por medios especializados en tecnología y videojuegos. Aunque no cuenta con un reconocimiento oficial, en todo el mundo los fanáticos del gaming y las comunidades de jugadores se reúnen en eventos, torneos y espacios físicos para rendir homenaje a una de las industrias más dinámicas del planeta.
El origen de esta conmemoración estuvo ligado al crecimiento acelerado de los videojuegos en la primera década del siglo XXI. Lo que comenzó con consolas domésticas utilizadas en el ámbito familiar, ha evolucionado hacia una experiencia multiplataforma que hoy en día incluye dispositivos móviles, juegos en línea y mundos virtuales accesibles en cualquier rincón del planeta.
La industria de los videojuegos se ha consolidado como uno de los sectores más rentables del entretenimiento. Sus ingresos superan ampliamente a los generados por la música y el cine, mostrando no solo su capacidad de innovación, sino también su enorme penetración cultural y social.
Uno de los hitos clave en esta evolución fue el paso del 2D al 3D, que permitió un salto abismal en la calidad visual y en la inmersión de las experiencias. A ello se suma la realidad virtual y la alta definición, tecnologías que han expandido los horizontes creativos y han hecho del gaming una experiencia cada vez más realista.
El Día del Gamer no solo celebra la pasión de millones de jugadores, sino también la capacidad de una industria que ha sabido renovarse constantemente y adaptarse a los cambios tecnológicos, consolidándose como uno de los motores del entretenimiento global.