El fenómeno global de Demon Slayer: Castillo Infinito sigue escribiendo historia en la taquilla internacional. La película, basada en la obra de Koyoharu Gotouge, ya es la producción más taquillera de 2025 en Japón y acumula más de 260 millones de dólares desde su estreno el 18 de julio.
El éxito no se limita a su país de origen. En Corea del Sur, la cinta vendió más de 2 millones de boletos en solo cinco días, superando a estrenos de Hollywood como Misión Imposible: Sentencia Final. En Hong Kong ya generó cerca de 10 millones de dólares, mientras que en Indonesia y Malasia sumó 7 y 6 millones, respectivamente. Estas cifras confirman la capacidad del anime para competir de igual a igual con grandes producciones globales.
El antecedente pesa: en 2020, Demon Slayer: Tren Infinito se convirtió en la película de anime más taquillera de todos los tiempos con más de 500 millones de dólares, superando clásicos como El Viaje de Chihiro y Tu Nombre. Ahora, Castillo Infinito apunta a repetir la hazaña, con una meta inmediata de superar los 300 millones globales antes de su estreno en México y otros países de Occidente.
En Corea, incluso podría romper el récord local impuesto por Tren Infinito. Analistas explican este fenómeno por la fuerte conexión cultural con la animación japonesa y la capacidad de la historia —centrada en la unión familiar y la lucha contra fuerzas sobrenaturales— de conectar con los jóvenes espectadores, pese a polémicas menores en torno a algunos símbolos de los personajes.
La cinta llegará a Bolivia el 11 de septiembre, en un contexto en el que América Latina se ha consolidado como uno de los mercados más receptivos al anime. Con su fuerza arrolladora en Asia y el entusiasmo creciente en Occidente, Demon Slayer: Castillo Infinito promete convertirse en uno de los estrenos más importantes del año para el cine mundial.