Casi 30 años después del estreno de la exitosa película original, la esperada secuela de "Happy Gilmore ha llegado a Netflix, con Adam Sandler retomando su icónico papel. La nueva entrega busca revivir la nostalgia en los fans de la primera película y atraer a nuevas audiencias.
En Happy Gilmore 2, el personaje de Sandler, ya retirado del golf profesional, se ve obligado a regresar al circuito para financiar la escuela de danza de su hija, Viena. La trama original, cabe recordar, seguía a Happy, un exjugador de hockey, quien incursionaba en el golf para salvar la casa de su abuela.
El elenco de la secuela cuenta con el regreso de figuras originales como Adam Sandler, Julie Bowen, Ben Stiller y Christopher McDonald. A ellos se suman nuevos talentos como Bad Bunny, Travis Kelce, y las hijas del propio Sandler, Sadie y Sunny Sandler, junto a Blake Clark. Además, la película incorpora la participación de golfistas profesionales como John Daly, Paige Spiranac, Rory McIlroy, Scottie Scheffler, Bryson DeChambeau, Brooks Koepka, Justin Thomas y Will Zalatoris.
Las primeras críticas sobre Happy Gilmore 2 son variadas. Mientras que The Hollywood Reporter y Screen Rant la califican de imbécil, ingeniosa e implacablemente vulgar y desenfocada, Variety la describe como una alegre orgía de 'fanservice' estridentemente bien ejecutada con un toque actual. IndieWire la considera no un hoyo en uno, pero con algunos tiros sólidos, y Collider la elogia como un regreso encantador y afable que moderniza un personaje clásico. Por otro lado, Hobby Consolas la ve como una comedia normalita, poco original que sirve más como una reunión de viejos amigos.