Siguen los bombardeos del ejército israelí contra posiciones de Hezbolá, la milicia chiita apoyada por Irán, en Beirut y el sur del país, pero además con nuevos objetivos. La aviación israelí atacó la filial de Al-Qard al-Hassan, organismo financiero acusado de relaciones con Hezbolá.
El ejército israelí bombardeó el domingo decenas de posiciones de Hezbolá en Beirut y el sur de Líbano, al tiempo que prosiguió su ofensiva contra Hamás en Gaza, donde los rescatistas reportaron más de 70 muertos en un ataque la víspera.
Los bombardeos contra la periferia sur de Beirut, bastión del movimiento chiita libanés, se producen al día siguiente de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusara al grupo proiraní Hezbolá de tratar de asesinarlo.
Israel anunció el sábado que un dron había sido lanzado desde Líbano hacia la residencia del dirigente, que no se encontraba en el recinto situado en Cesarea, una ciudad del litoral central del país.
Hezbolá no reivindicó el disparo, pero la misión iraní ante Naciones Unidas afirmó que el grupo chiita estaba detrás del ataque.
El ejército israelí afirmó que bombardeó un "centro de mando de Hezbolá y una planta subterránea de armas en Beirut.
También anunció que mató a tres milicianos del movimiento libanés en otros ataques en el sur del país.
La agencia estatal de noticias libanesa reportó cuatro bombardeos israelíes el domingo por la noche contra oficinas de una institución financiera relacionada con Hezbolá en el suburbio sur de Beirut, después de que el ejército israelí pidiera evacuar el sector.