El silencio no gobierna. Las voces rebotan en todo el lugar. Allí, en el Museo del Teatro, hay de todo. Solo basta estar de pie y observar en un ángulo de 360 grados para viajar a distintos momentos de la magia escénica. Podrá sentir los personajes de Los Miserables, la obra del francés Víctor Hugo; las 45 máscaras que cuentan historias de la llanura boliviana; las sirenas hechiceras que invitan a su laguna o los anfibios-humanos de la trilogía musical para niños que ha creado Yovinca Arredondo. Precisamente, Yovinca es la impulsora de este espacio artístico. Ella y su compañía Tucura Cunumi compuesta por Matías Cortez, Selva Pereyra, Victoria Soruco, Jorge Vespa y Edwin Apaza tejieron -por varias semanas- las extremidades del inédito Museo del Teatro con el que ahora Santa Cruz de la Sierra le rinde tributo a las tablas, rumbo al jueves 27 de marzo cuando se celebre el Día Mundial del Teatro. “Buscamos mostrar la belleza escénica a partir de los múltiples recursos que esta posee. Lo hacemos bajo el eslogan Yo amo el teatro y como una previa a la celebración central del 27”, apunta Arredondo. La productora, actriz y directora asegura que el teatro ha tomado más protagonismo en la región en los últimos tiempos y se ha convertido en una vitrina para que el cruceño muestre su particular forma de ser junto a sus costumbres y tradiciones que dibujan su identidad. Los vestuarios, las escenografías, las máscaras, los pósters, los libretos, los personajes, los accesorios y tantos otros objetos se distribuyen a lo largo y ancho de los ambientes del Museo de la Ciudad Altillo Beni sobre la calle Beni número 50 y estarán expuestos hasta el lunes 31 de este mes. Cada uno de ellos llevan el sello de los elencos bolivianos, como Zeus Producciones, Fundarbol, Cabra Teatro, Libélula, Alfeñique, Seres Soluciones Artísticas, Argus, Voyeur, Brújula, Salamandra, Areteatro, El Taller, Motín, Rúa Teatro, Titiritando, Alas del Suurr, Ruta Teatro y la anfitriona Tucura Cunumi. Entre las atracciones están los objetos de High School y Hairspray, los musicales del Drama Club Cambridge College que presentó en 2023 y 2024, respectivamente; llama a la vista la pintoresca escenografía del director Mauricio Pacheco con la que produjo Me lo contó mi abuelo, una obra costumbrista y el jichi gigante de Guardianes del Oriente, una puesta en escena de Rodrigo Heredia. Instituciones como la Fundación Coral y Orquestal ArteCanto de la maestra Giovanna Montaño, la Escuela Nacional de Teatro (ENT), la Universidad Evangélica Boliviana (UEB), Tiquiminiqui y Vértigo Teatro también colaboraron para que el Museo viera la luz. La Asociación de Actores y Actrices de Santa Cruz (Asadcruz) marca presencia con algunos vestuarios de las famosas ‘estatuas vivientes’ que siempre salen a pasear a la plaza 24 de Septiembre y el aclamado director René Hohenstein quiso colaborar con los afiches de aquellas emblemáticas obras que cosecharon vítores en el siglo XX. Gracias a eso, ‘reviven’ Tu nombre en palo escrito, El diario de Anna Frank, El gran teatro de España y La buena mujer de Sezuan, con la icónica intérprete Tota Arce. La mística de Casateatro reflejada en ese mural de cuadros cargado de historias, el laberinto de afiches de la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC), las expresiones de los títeres gigantes de Ivy Maraey y los mensajes del Colectivo Artístico Inclusivo Manos a la Obra conforman el rompecabezas llamado Museo del Teatro. El espaldarazo lo da la Secretaría Municipal de Cultura y Turismo; la experiencia, dentro de ese mundo, siempre será única y algo extraña.