Este jueves, 27 de febrero, se celebrará la tradicional fiesta tarijeña de Comadres, a pocos días del inicio del Carnaval. Desde hace varios años, los festejos han trascendido los límites de la tierra chapaca y se realizan en diferentes departamentos.
En Santa Cruz, las Comadres Bandeñitas organizan una de estas celebraciones, en las que rescatan y destacan las tradiciones de esta fiesta tarijeña, como indica su presidenta, Gladys Valdez.
La vestimenta de la chapaca incluye: ojotas negras, sin flores; una pollera, a la altura de la rodilla; una chuspa (especie de carterita), blusa y mantilla colorida y bordada, explica Valdez. Añade que, al ser el año del Bicentenario, su traje incluye los colores de la bandera nacional.} data-plugin-id="facebook"> “Este Jueves de Comadres nos juntamos una gran variedad de mujeres chapacas y no chapacas; es un ‘desestrés’ que nos damos (… para) disfrutar, alegrarnos reír, bailar… es una fiesta muy amena, porque una conversa y cuchichea con la comadre, con la otra, y eso es bonito”, relata la comadre bandeñita. Este jueves, en Santa Cruz, uno de los festejos de Comadres se realizará en New Antojito, y en este participarán las Comadres Bandeñitas, donde harán gala de sus danzas típicas, además de sus coloridos vestuarios. Valdez rescata el sentido de ser comadres, que va más allá de la amistad, pues permite estrechar lazos entre las mujeres. Cada Jueves de Comadres, las mujeres deben escoger a una amiga a quien nombrarán con ese título. Como símbolo de ese lazo, entregan una canasta que contiene pan, frutas, flores y otros elementos. Quien nombrará comadre, deberá visitar a su amiga y entregarle la canasta, mientras revienta cuetillos. Al año siguiente, la comadre recién nombrada, deberá devolver el gesto, explica Valdez. “Es un sello de amistad, el entregar la canasta”, describe. Añade que nombrar a una comadre es buscar que esa persona sea “mi amiga, mi cómplice, mi confidente. A partir de ese día ella me tiene que decir comadre. Al año me tiene que entregar la misma canasta”.