El primer día de trabajo suponía el paso inicial de una nueva etapa profesional. La ilusión personal daba paso a la inquietud por lo nuevo. En todo caso, los nervios estaban a flor de piel. Este inicio de una vida laboral conlleva, en muchos casos, una sensación de ansiedad.
El entorno de incertidumbre, combinado con el miedo a fallar alimentan esta ansiedad. La presión por lograr el éxito en ese nuevo reto también aporta.
Ludmila Loayza, directora de la carrera de Psicóloga de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, asegura que la ansiedad es un trastorno por pensamientos reiterativos de saber ‘cómo nos irá en esta nueva incursión (laboral) en nuestras vidas. “La ansiedad es un trastornó emocional, caracterizado por pensamientos recurrentes, que provocan una sensación de angustia, nerviosismo o miedo que todos llegamos a enfrentar alguna vez en la vida ante un evento, por ejemplo, iniciar un nuevo trabajo, una nueva carrera o una nueva relación sentimental. Todo lo que implica un cambio nos genera ansiedad”, afirma. Loayza considera que este trastorno es normal cuando hay un evento que lo provoca o suscita. En el primer día de trabajo es normal sentirse ansioso porque se desconoce a los nuevos compañeros, la dinámica de trabajo, el carácter del jefe, entre otros factores que deberían ir pasando con el correr de los días”, destaca. El trastorno llama atención especial cuando la persona tiene ansiedad de todo. Ese estado es conocido como ansiedad generalizada, que se presenta por preocupaciones persistentes y excesivas por actividades o eventos, llegando a afectar físicamente al cuerpo. En el año 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe científico, reveló que en el primer año de la pandemia por la Covid-19, la ansiedad y la depresión aumentaron en un 25%. Síntomas de la ansiedad La ansiedad se manifiesta como nerviosismo, agitación o tensión en los músculos. Por lo general, hay dolor de cabeza, del cuello, la espalda y una respiración acelerada, conocida como hiperventilación. Para la especialista en psicología clínica, es más como un estado de angustia que sufren las personas. “Puede haber sudoración, existen también temblores y un estado de angustia, de alerta. Posterior a una crisis de ansiedad, siempre va a venir un estado de cansancio, de abatimiento y de no querer hacer nada”. Así mismo, otras personas contienen la ansiedad, fumando y confunden este hábito como tranquilizante, “pero en realidad es salir de un espacio estresante y cuando uno fuma hace inhalaciones, hace respiraciones profundas, entonces el tóxico que se mete a los pulmones es más nocivo aún”. Para superar estos síntomas, se recomienda a personas cercanas generar seguridad en su entorno para que supere el miedo, que en ocasiones se manifiesta en la ansiedad. El sello personal de cada ser humano es fundamental para evitar este trastorno emocional en el primer día de trabajo. Tener la foto de un familiar cercano o una planta en el escritorio podrían aplacar y bajar los niveles de ansiedad. Mientras uno más conoce el entorno, menor incertidumbre y menor ansiedad sentirá. “Tiene que haber algo que nos motive, que nos haga sentir que ése es nuestro lugar y mientras mayor satisfacción sintamos por lo que hacemos, la ansiedad va a ir disminuyendo”, aseguró. Claves para superar con éxito el primer día de trabajo Para muchos el primer día de trabajo es uno de esos momentos imborrables en sus recuerdos, formará parte fundamental de su trayectoria profesional. Descansar, no tener miedo a los errores y esforzarse por mejorar son claves para mejorar la experiencia, asegura Elizabeth Fernández, especialista en psicología laboral. Descansar bien el día anterior para comenzar el trabajo sin cansancio es fundamental en el inicio de la vida profesional. “Te ayudará a sentirte mucho mejor y con todas las energías para encarar el reto”, afirma. Al igual que Loayza, la psicóloga laboral recomienda realizar ejercicios de respiración profunda. “Ayuda a mantener la mente en blanco y olvidar lo que nos inquieta para vivir la experiencia de la mejor manera”, explica Fernández. Llegar puntual al trabajo el primer día minimiza el estrés de la inquietud. Fernández agrega que esta acción deja buena impresión en los empleadores y marca un buen inicio. Es normal tener dudas cuando eres nuevo en el trabajo: “si hay dudas se debe preguntar, sin miedo. Al ser una persona nueva en el trabajo los colegas lo comprenden y generalmente suelen ayudar”, apunta. “No tengas miedo a equivocarte, nadie es perfecto”, dice la experta en psicología industrial, organizacional y del trabajo. Mostrar interés por mejorar es primordial en el inicio laboral. La actitud positiva para aprender es otro de los factores claves para que todo salga bien. “Si te proponen realizar una actividad nueva debes aceptarla, ayudará a salir de la zona de confort y creces profesionalmente, además de mostrar que eres capaz de asumir retos”. Si bien al trabajo no vamos a hacer amigos, socializar con los compañeros es importante para afrontar las tareas en equipo. Los tiempos de descanso, la hora del té, son opciones adecuadas para iniciar charlas, sugiere la experta. Finalmente, si lo escogieron para el cargo es porque vieron capacidades y habilidades en el nuevo contratado, por lo que hay que tener confianza en uno mismo.