Dos hermanos de 12 y 14 años que llegaron al hogar de acogida Santa Cruz por causas de disciplina en su casa, revelaron que el martirio que vivieron al igual que otros con ultrajes y vejámenes sexuales se registraba especialmente por las noches.
El testimonio de los dos hermanos destapó el calvario que estaban viviendo al menos unos 50 adolescentes, desde hace algún tiempo.
Tres de los agresores de violación y abusos sexuales -de 16 y 17 años- que permanecían en el hogar por delitos penales y pertenecer a pandillas fueron identificados, detenidos y enviados al hogar Cenvicruz, por orden de jueces de la niñez y adolescencia.
El hogar de acogida fue intervenido de urgencia el viernes pasado por agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), fiscales y un juez antiviolencia como garante de los derechos de la niñez y adolescencia.
Derivados al hogar
La historia de los hermanos de 12 y 14 años fue conocida por una comisión especial de la Fiscalía y de la justicia a través del abogado de las víctimas, Henrry Herrera.
Sus padres se separaron por divergencias y pasaron a vivir con los abuelos. Durante la estadía con sus abuelos, sintieron el vacío de sus padres, pero la vida seguía.
Sus abuelos fueron notando algo de rebeldía como todo niño adolescente. Ante esta preocupación, acudieron para recibir un consejo ante la Defensoría de la Niñez. Sin embargo, los abuelos se sorprendieron cuando las autoridades de la defensoría resolvieron enviarlos a un hogar por orden de una juez de la niñez. Fue a fines de julio de 2023 que ambos llegaron al hogar de acogida Santa Cruz.
Los abuelos visitaban a los hermanos de manera frecuente en el hogar. Sin embargo, empezaron a observarlos con moretes, en el rostro, los brazos y empezaron a preocuparse.
En otras visitas preguntaron a los hermanos qué pasaba, pero los menores no hablaban por temor.
Su abuela, sintió mayor preocupación en otra visita al hogar cuando vio al de 14 años no solo con moretes, signos de violencia en el cuerpo, en el rostro y otros, sino muy delgado, pálido. Este hecho fue conocido por la mamá que empezó a acudir al centro para verlos y expresarles su apoyo.
El de 14 años se armó de coraje y contó a su madre e imploró que los saquen del hogar porque el sufrimiento ya era extremo. La madre y los abuelos acudieron a la Felcv y la Fiscalía, sentaron la denuncia y el hogar fue intervenido por la Fiscalía y el juez de garantías Romel Saucedo.
Tras investigaciones, se identificó a tres infractores adolescentes de16 y 17 años del mismo hogar y fueron llevados ante un juez de la niñez que ordenó su remisión en Cenvicruz. Cuando la juez les preguntó de los ultrajes sexuales, dijeron que todo era de conocimiento del religioso fraile administrador del hogar.
El menor de 14 años reveló que era sometido a violaciones y que el martirio era especialmente por las noches. El de 12 años reveló que fue objeto de abuso sexual, pero ambos aseguraron que todo era de conocimiento del religioso administrador, de personal de la Defensoría, como el director, sicólogos, maestros, abogados y otros y nunca hicieron nada.
El sufrimiento de la madre Antes del fallo, el religioso administrador del hogar dijo desconocer los hechos. El abogado de las víctimas, Henrry Herrera, manifestó que respeta el fallo de la juez, pero que se presentó imputación y que en instancia superior la detención se amplíe a seis meses. Herrera considera que 90 días son insuficientes por tratarse de un caso complejo y lo que se busca es velar por la vida e integridad de niños y adolescentes. Afirmó que es mejor que se conozca la verdad para proteger a las víctimas del sufrimiento y el martirio. Mientras tanto el hogar de acogida Santa Cruz sigue funcionando, pero las investigaciones están en curso hasta su total esclarecimiento. Siga el canal de ELDEBER en WhatsApp
El fraile administrador del hogar Geracimo O.M. -tras ser aprehendido- fue imputado por las fiscales Fanny Alfaro y Alejandra Ávalos por delitos de violación, corrupción de menores y abuso sexual. Durante la audiencia ante la jueza Vivian Balcázar, la Fiscalía presentó pruebas y pidió su detención. La madre de la víctima rompió en llanto y la jueza se vio obligada a suspender por momentos el acto para socorrer a la mamá.
Señaló que hay 165 niños y adolescentes internados y que trabaja hace 19 años. La juez Vivian Balcázar, ordenó su detención en la cárcel por 90 días tras establecerse indicios de culpabilidad.