Días atrás el escultor David Paz estuvo realizando el mantenimiento de la estatua de Andrés Ibáñez, que se encuentra sobre el primer anillo de circunvalación. Hizo los retoques a la escultura y dejó impecable el pedestal que hace que se eleve unos metros sobre el piso. Cumplió con su trabajo y al día siguiente regresó para ver si se le había pasado algún detalle por corregir. Sin embargo, eso quedó en segundo plano cuando descubrió que el lugar estaba lleno de excremento y orina de vagabundos que deambulaban por la zona. Algo similar ocurrió metros más hacia el sur, debajo de la estatua del ingeniero Omar Chávez Ortiz.
Como esas figuras, también otras esculturas y monumentos que son referentes culturales de la ciudad se encuentran deteriorados, como así lo reflejó un reciente reportaje publicado en la edición del domingo 16 de octubre en EL DEBER.
Consultados algunos creadores de esos íconos de la ciudad y la historiadora Paula Peña, coinciden en señalar que no basta con restaurarlos, sino que se requieren soluciones integrales en las que además del cuidado de ellos también se eduque, informe y se trabaje en la prevención de los daños entre la sociedad civil y las autoridades.
“No solo es mantener las estatuas, considero también que es importante que la gente sepa, que haya alguna información referida a los monumentos. Mucha gente, por ejemplo, no sabe quién está en la plaza 24 de Septiembre. A la estatua de José Manuel Mercado, que se encuentra en la avenida Omar Chávez y Ana Barba la llaman ‘el caballo’. Es fundamental poner un contexto histórico, aunque sea una pequeña plaqueta donde diga quién es y por qué está allí, porque hasta su ubicación tiene un sentido. No están allí porque le dio la gana a alguien. Eso ayuda a conocer y darles valor”, explica Peña.
La historiadora insiste en la importancia de soluciones integrales para el deterioro de las estatuas, monumentos y bustos que hay dispersos en la ciudad. “Es un trabajo que tiene que ir de la mano de diversos departamentos que tiene el municipio, como Parques y Jardines y Patrimonio. Además del compromiso de la sociedad civil y que sean los mismos barrios los que apoyen”, insiste Peña.
“Es lamentable que la gente no cuide las esculturas. Tampoco creo en poner bardas o enrejados alrededor. Es suficiente poner plantas con espinas para que no puedan acceder a las estatuas. Eso junto a una buena educación de respeto es necesario”, comenta David Paz, que es el autor de más de una decena de monumentos de personajes cruceños.
“Antes de curar el mal hay que prevenir la enfermedad. Debe haber un mantenimiento preventivo, porque las obras se las deja allí por años y solo cuando las dañan o se cae una parte, recién se las mira”, opina Carlos Paz, ganador de la Bienal Internacional de Arte de Santa Cruz 2019, con la obra La tamborita que se encuentra en el Parque El Arenal y que ha sido vandalizada. “Tiene que ser un trabajo integral entre autoridades y la sociedad. Tampoco podemos poner un gendarme por cada escultura, pero si educamos a la sociedad y le enseñamos a que valoren estas obras que son de ellos, porque pertenecen a la ciudad y a cada uno de sus habitantes. Entonces, si entre todos cuidamos, el daño será menor siempre”, sostiene Carlos Paz.