¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Cinco historias de mujeres jóvenes destacadas

Sabado, 05 de marzo de 2022 a las 19:00

Por Redacción

Ellas son protagonistas desde las distintas áreas en las que trabajan


Han pasado 114 años desde aquel trágico 8 de marzo de 1908, cuando más de 140 obreras de una fábrica textil de Nueva York murieron cuando exigían mejores condiciones laborales y un salario justo.

Esa fecha -que también coincide con otras luchas y acontecimientos históricos que protagonizaron las mujeres en los años posteriores-, con el correr de los años empezó a ser conmemorada en varios países como el Día Internacional de la Mujer, y este próximo martes nuevamente será recordado con marchas y manifestaciones por los derechos femeninos en todo el mundo.

En esta edición de Extra conocemos el trabajo de cinco mujeres bolivianas, que, desde sus áreas, buscan un mejor futuro para ellas, para sus comunidades y para todos.

Desde el periodismo
Isapi Rua es una comunicadora social guaraní que, desde el periodismo de investigación y la producción radiofónica, busca ayudar en la preservación del medioambiente, sobre todo en las comunidades originarias donde la explotación minera o la construcción de vías lo está destruyendo todo.

 “Mientras estudiaba en la universidad, asistía a asambleas, a reuniones de la Cidob, me uní al Movimiento de Juventudes de la Cidob (…) En una de las Asambleas del Pueblo Guaraní, en Camiri, escuché la denuncia de un comunario de Itikaraparirenda, de los intentos de la Administradora Boliviana de Carreteras de construir el túnel Incahuasi, su preocupación era la ruptura de los sistemas de agua que podría ocasionar la apertura del túnel por medio de la serranía de Incahuasi. Al ser yo de esa zona (…) me convencí que mi trabajo debía enfocarse en profundizar estos temas desde el periodismo de investigación y desde la producción radiofónica, porque es el medio más consumido por las comunidades rurales”, dice Rúa, que con otros colegas lleva adelante el programa radial Voces Indígenas Urbanas desde hace siete años.

Las mujeres indígenas son protagonistas clave en los trabajos de Rúa, que ha hecho un documental y varios reportajes televisivos con el foco en ellas. “Las mujeres indígenas tienen mucho conocimiento, muchas propuestas para soluciones a problemáticas en sus comunidades y sus municipios. La voz de las mujeres no puede faltar en las fuentes de mis investigaciones. Desde el documental Kuña Iñee hasta reportajes para el programa Desde el Chaco, mi interés ha sido y es escuchar las voces de las mujeres, porque tienen mucho que decir, lo están diciendo en las asambleas de sus organizaciones, en otros espacios que las ONGs también van abriendo para hablar de temas sensibles como la violencia, la participación política y sus desafíos para las mujeres. Además, porque los problemas como el cambio climático, la inseguridad alimentaria y la violencia que se ejercen desde todo el sistema impactan con fuerza contra las mujeres”, explica Rua, que por estos días está escribiendo un reportaje que tiene interés en profundizar la investigación en temas relacionados a los pueblos indígenas andinos y sus soluciones al cambio climático. 

“Me enfoco en indagar sobre prácticas espirituales para enfrentar sequías”, señala Rua.

Imillas en skate
La revolución llega en patinetas… y en polleras. ImillaSkate es un colectivo de Cochabamba integrado por mujeres que quiere incentivar la práctica del skateboarding. Muchas de las miembros llevan años haciendo skate, pero fue el año pasado cuando se les ocurrió convertirse en un colectivo y llamaron la atención cuando salieron a las calles de polleras.

 “La idea surge en el grupo, un acuerdo entre todas, para homenajear a Cochabamba en su aniversario, decidimos vestirnos de cholitas y hacer un video patinando un 14 de septiembre. Mostrando a la mujer de pollera como algo que nos identifica a todas, por ser hijas o nietas de mujeres pollera; así también, revalorizar nuestras raíces enviando un mensaje de inclusión”, señala Brenda Tinta, una de las integrantes.

Los videos que las mostraban en las calles desoladas de Cochabamba dieron la vuelta al mundo y las entrevistaron en varios medios internacionales. “Tomando en cuenta que la población femenina era poca en ese momento, actualmente estamos felices de que el movimiento femenino de skate haya crecido. Hay más chicas practicando skate y eso nos pone muy felices”, manifiesta Tinta, que además de esta actividad grupal, también se siente bien en lo personal con el skate.

 “Cuando patino me siento feliz, me siento libre, me siento capaz, fuerte y energética, siento que mis tristezas y mis problemas dejan de ser por ese momento, incluso me ayuda a sobrellevarlos”, agrega.
Para este 8 de marzo, las ImillasSkate estarán filmando un video con la Fundación Pro Mujer.

Cineasta desde siempre
Alejandra Menacho lleva varias producciones audiovisuales desde donde plantea una mirada feminista y de disidencia sexual, y también lleva años con una labor desarrollada a favor de las comunidades indígenas del país. Su activismo se inicia con la defensa del Tipnis, en 2011, ahí colaboró coordinando en la Octava Marcha Indígena de Bolivia. Después, Menacho se involucró en un trabajo del colectivo Mujeres Creando: el cortometraje documental Pasarela feminista
, donde tiene una participación en la que denuncia un abuso sexual que sufrió.

Menacho siempre supo que quería dedicarse al cine. Con esa mentalidad dejó su pueblo mojeño en Beni en 2009 para venirse a Santa Cruz a estudiar Comunicación Audiovisual. “Fue desde ese momento que yo tuve cercanía con el cine más que con cualquier otra cosa. Yo vengo de territorio indígena, así que siempre tuve esta connotación de poder narrar y visualizar todas las luchas indígenas de Tierras Bajas”, comenta Menacho.

En sus producciones, Menacho menciona que ha sumado tres sujetos políticos históricamente olvidados: los pueblos indígenas, las diversidades sexuales y las disidencias sexuales. “Esos tres enfoques o esos tres caminos de lucha que yo tengo ahora se notan más en el trabajo audiovisual que hago”. 

Menacho ya tiene tres trabajos documentales en su haber: el primero se tituló Ahora nos toca. Mujeres indígenas frente al machismo, que se estrenó en 2019 en el Centro Cultural Simón I Patiño; el segundo fue Ninón: Travestismo, memoria y activismo, que se presentó también en 2019 en el espacio de Arterias Urbanas; y el tercero fue Diversidades y Disidencias. Historias del orgullo y rebelión, que se presentó en 2020 en el snack Tía Ñola.
Actualmente, Menacho junto a la colectiva La Pesada Subversiva de la que es miembro se encuentra en proceso de preproducción de la película Feminismos, y para la marcha del 8M estarán filmando algunas escenas que formarán parte de este trabajo fílmico.

Lucha por los DDHH
Greta Vargas lleva un largo recorrido en el activismo por los derechos humanos, desde sus épocas como estudiante universitaria. Precisamente por ahora trabaja en la sede cruceña de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, donde atiende principalmente mujeres víctimas de la violencia machista y que necesitan asistencia familiar. 

“Se me ha cuestionado por qué solamente atiendo a mujeres y creo que el feminismo es una lógica que atraviesa todo el tema de los derechos humanos; en ese sentido, todas las personas: mujeres, niños/as, discapacitados/as, gays, lesbianas, que son considerados ‘débiles’ desde la lógica patriarcal entran en toda esta lucha desde los feminismos”, explica Vargas.

Mujeres Creando también fue, desde 2010, una parte importante de la vida de Vargas. “Fue ahí donde las respuestas que buscaba a ciertos cuestionamientos fueron respondidas. Las vivencias de ser mujer en esta sociedad han cobrado mucha fuerza ahí”, agrega Vargas, que desde entonces trabaja de manera activa en la lucha contra la violencia hacia las mujeres.Se alejó de Mujeres Creando en 2020, pero su labor en este campo continuó en la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.

“En la Asamblea pude abrirme a otras formas de trabajo, pero sin abandonar el enfoque del análisis feminista, porque el feminismo no es para las mujeres solamente, sino es una propuesta de transformación de toda la sociedad en su conjunto que involucra mujeres, hombres, niños/as, ancianos/as, gays, personas no binarias, naturaleza, etc”.

Vargas dijo que la presencia de distintas organizaciones feministas en Santa Cruz ha hecho que muchos rasgos de la sociedad cruceña, como la superficialidad en torno a la apariencia de la mujer o el tema de las relaciones sociales y su ‘lógica comparsera’ entren en discusión. “Si bien no hay un cambio radical en todo, sí hay cuestionamiento y debate”, expone Vargas.

Ganando espacios
Tabita Méndez vive en un barrio del Distrito 14 que está habitado por seis comunidades guaraníes. La de ella se llama Comunidad Pueblo Nuevo. Su carrera en el activismo empezó hace unos diez años, cuando gracias a una ONG viajó a Cochabamba a un congreso de jóvenes, donde conoció varias organizaciones de otros departamentos que hablaban sobre temas como problemas de adolescentes, del agua y la drogadicción.

 “Esos temas en mi comunidad no se tocaban, mucho menos los adolescentes o jóvenes podían estar en las reuniones que llevaban a cabo”, menciona la activista. Así fue que al volver de aquel viaje solo pensaba en hacer un grupo de jóvenes como los que conoció. “Creé una organización que se llamó Red Amanecer con gente en esos rangos de edades y así comienza el activismo dentro de lo que es la población joven guaraní”, dice Méndez.

Luego coordinó la creación, junto con jóvenes chiquitanos, guarayos y afrobolivianos, la Organización de Jóvenes Indígenas y Afrobolivianos de Santa Cruz. “Hemos ido ganando espacio desde entonces. También nos pedían que asistamos a congresos a hablar de la situación de los indígenas en el país, cosa que antes lo hacían personas que no formaban parte de estas comunidades”, enfatiza Méndez. “Somos varios los jóvenes profesionales de las comunidades que seguimos con nuestro trabajo en el activismo indígena”, agrega Méndez.

Han cambiado poco las cosas en las comunidades, el papel de ser mujer sigue siendo difícil. Las reuniones casi son en su mayoría de hombres porque la mujer se tiene que quedar a lavar, a cocinar, en cambio el hombre se va tranquilo”, señala Méndez, que también dice que si asisten mujeres jóvenes a las reuniones no son tomadas en cuenta seriamente y sufren de acoso. 

“Eso les afecta a las chicas a la hora de querer ir y aportar”, manifiesta, pero eso no la hace claudicar y sigue en la lucha de que más jóvenes, y sobre todo mujeres, se involucren más en las organizaciones ‘grandes’ que atañen a los indígenas. “Los jóvenes podemos lograr grandes cambios y seguiremos intentándolo”, señala Méndez.

El martes en todo el mundo las mujeres amplificarán sus voces en un día que conmemora una lucha diaria.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: