Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció el hallazgo de tres nuevos reservorios de gas natural en el pozo exploratorio Bermejo-X46D, ubicado en el municipio tarijeño de Padcaya. Según el presidente de la estatal, Armin Dorgathen, la perforación confirmó la presencia de hidrocarburos, con un potencial estimado de producción de 20 millones de pies cúbicos diarios.
El descubrimiento fue presentado como un logro técnico de la empresa pública, que en los últimos años retomó operaciones directas de exploración sin participación de socios privados. Sin embargo, el volumen hallado —unos 200 billones de pies cúbicos (BCF)— equivale apenas a 0,2 TCF (trillion cubic feet), una magnitud modesta frente a las necesidades del país y al ritmo de declive de sus campos tradicionales.
Bolivia contaba con 10,7 TCF de reservas certificadas en 2013, pero ese volumen cayó a 4 TCF en 2023, según datos de YPFB, en su última certificación. A falta de una nueva actualización, los analistas estiman que las reservas actuales podrían estar por debajo de este margen, lo que complica el cumplimiento de los contratos de exportación y la provisión interna de gas.
El hallazgo en Bermejo, aunque relevante por provenir de una operación 100% estatal, está lejos de modificar ese escenario. Este tipo de descubrimientos sirven para extender la producción local o reforzar pequeños sistemas de distribución.
Dorgathen destacó que el proyecto refuerza la capacidad técnica de YPFB y demuestra resultados concretos de la exploración estatal. Aseguró además que el pozo Bermejo-X46D podría aportar gas para el consumo interno y el sistema de transporte hacia Tarija y el Chaco.
Sin embargo, el desafío estructural persiste: Bolivia necesita encontrar al menos 3 a 4 TCF adicionales en los próximos años para sostener su producción y evitar el colapso de sus exportaciones. Mientras tanto, el país continúa importando combustibles líquidos a precios elevados, agravando el déficit fiscal y la presión sobre las reservas internacionales.
En suma, el hallazgo confirma que YPFB aún puede obtener resultados operativos, pero también que el ciclo de abundancia gasífera de Bolivia está llegando a su fin, y que los nuevos pozos —por ahora— no alcanzan para revertir una crisis energética.