La escasez de combustibles sigue generando tensiones al interior del Movimiento Al Socialismo (MAS). El senador Santos Ramos, crítico del presidente Luis Arce, denunció este jueves que los controles aplicados por el Gobierno para frenar el contrabando y la venta irregular de carburantes son ineficientes y no están dando resultados reales.
“Pareciera que no están funcionando, porque seguimos viendo escasez, contrabando y ventas ilegales en varias regiones del país. Si hubiera un control efectivo, eso no debería existir”, declaró el legislador en contacto con medios.
Ramos apuntó directamente a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y otras instancias estatales encargadas de la fiscalización. Aseguró que, pese a los operativos anunciados, la venta clandestina de gasolina y diésel en bidones se mantiene, incluso en centros urbanos y zonas fronterizas.
“El Gobierno ha fracasado en la medida de controlar este problema. No puede ser que esto siga ocurriendo a plena luz del día”, reclamó.
El senador pidió que se apliquen controles más rigurosos y sostenidos, no solo en los surtidores, sino también en las rutas de distribución, estaciones intermedias y zonas de frontera. “Pedimos al Gobierno y a las instancias correspondientes que hagan un control estricto, con toda la rigurosidad necesaria. Esto debería haberse erradicado hace tiempo”, sostuvo.
Sus críticas se suman a las denuncias de sectores sociales y transportistas que han reportado una creciente especulación en el precio de los carburantes y escasez persistente, especialmente en departamentos como Potosí, Cochabamba, Santa Cruz y La Paz.
En zonas del trópico de Cochabamba, por ejemplo, pobladores afirman hacer fila desde las 4:00 de la mañana para conseguir una garrafa de gas licuado de petróleo (GLP), que en el mercado informal puede llegar a costar más de Bs 80, muy por encima del precio oficial de Bs 22,50.