El registro para acceder al seguro por los daños atribuidos a la gasolina desestabilizada arrancó el 3 de marzo e incluye a los propietarios particulares, quienes pueden inscribirse en el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC) para iniciar la validación de sus reclamos. De forma simultánea, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) activó un plan de incorporación de aditivos al combustible con el objetivo de reforzar su estabilidad y limpieza en los motores.
“Está funcionando nuestro sistema de atención de reclamos y es una plataforma habilitada en WhatsApp. Tenemos un número para que la gente pueda tener acceso: 72150600. También hay una línea de atención al usuario 508-500-88”, informó el vicepresidente nacional de operaciones de YPFB, Sebastián Daroca, al grupo EL DEBER.
Para evitar saturaciones, se estableció un cronograma por placas. Las que terminan en números del 1 al 5 pueden registrarse del 3 al 8 de marzo; las placas del 6 al 0, del 9 al 15 de marzo; y los rezagados del 16 al 31 de marzo.
La autoridad explicó que el proceso en el SREC está dividido en dos etapas: la primera corresponde al registro y validación de datos del vehículo y del propietario, y la segunda a la declaración del tipo de daño sufrido.
Según detalló, en la fase inicial el sistema solicita información básica como RUAT, SOAT, cédula de identidad y número de celular. Una vez validado el registro, el usuario deberá declarar el tipo de daño y adjuntar documentación de respaldo.
Los daños serán clasificados en tres niveles: leve, medio y grave. En caso de daños leves, Daroca señaló que la verificación será prácticamente automática; pero si son medios, intervendrán peritos que revisarán la documentación; y si son graves, el seguro habilitará talleres de verificación y se agendará al usuario una cita para inspeccionar el vehículo.
El vicepresidente de YPFB explicó que, tras clasificar el daño, los peritos del seguro harán una evaluación de la compensación económica en función del tipo de daño del motor y la marca del vehículo. Añadió que se estima una etapa de 30 días para la evaluación de los reclamos y 15 días adicionales para la verificación, antes de ingresar a la fase de pago.
Se establecieron ocho requisitos para el registro en el SREC: RUAT; cédula de identidad; número de celular; SOAT; detalle de daños (recibos, facturas, fotografías, informes); declaración jurada, que se genera automáticamente dentro del proceso de registro del SREC; cuenta bancaria y banco; y un acuerdo de compensación.
Persisten las dudas
No obstante, la duda aún persiste respecto a los montos mínimos y máximos de cobertura económica del seguro. En instalaciones de YPFB, varios propietarios acudieron para consultar sobre la compensación. Uno de ellos expresó
Otro propietario de un vehículo afectado cuestionó la falta de información masiva respecto al tema para los particulares e indicó que, a diferencia del transporte sindicalizado, no tienen una instancia clara de orientación. “Los particulares estamos individualmente haciéndonos arreglar, y el problema es que ni el Gobierno ni YPFB ni la ANH dice a los particulares vengan a registrarse a tal lugar, no dicen nada”, expresó.
Aunque desde el sector del transporte libre también se indica que no se tiene claro a cuánto ascenderá la compensación por los daños. “Si bien hay daños leve, medio y grave, hay un máximo y mínimo de compensación y eso tenemos que evaluar. No nos han informado, pero habrá una reunión de coordinación la siguiente semana con el ministro de Hidrocarburos”, manifestó.
Plan de aditivos
En paralelo al registro para el seguro, YPFB puso en marcha la incorporación de aditivos a la gasolina como parte de un plan que, según la estatal, busca reforzar la estabilidad y mejorar el desempeño del combustible en los motores.
“Vamos a empezar a distribuir nuestra gasolina con un paquete de aditivos que tiene el objetivo de potenciar la gasolina en el sentido de que pueda tener primero una acción preventiva y mayor estabilidad; y segundo una acción de limpieza de los sistemas de combustión de los motores”, expresó Daroca.
El vicepresidente de operaciones de YPFB explicó que el proceso de aditivación comenzó tras una fase logística previa e indicó que desde el 3 de marzo se preparan los tanques para la gasolina con el aditivo que llegó desde Brasil la madrugada de ayer.
La autoridad reconoció que existe una demora en la aplicación del producto que generó el cierre de algunas estaciones de servicio al público, pero enfatizó que no existe un problema con el suministro de gasolina al país.
Daroca detalló que la aditivación se aplicará en dos etapas. “Necesitamos hacer un tratamiento de shock al mercado. Vamos a aditivar nuestra gasolina en una dosis que permita rápidamente la limpieza de los sistemas de combustión de los vehículos”, indicó.
Según explicó, la primera fase tendrá una duración de tres semanas con una dosificación alta de aditivos y se estima que la limpieza de los motores se efectuará con 100 horas de uso. Posteriormente, añadió que se reducirá la concentración del aditivo, primero para tener una limpieza de mantenimiento del sistema y luego se reducirán a dosis bajas de aditivos que son preventivas.
De acuerdo con información institucional, el primer lote está compuesto por 17 toneladas de aditivos, que incluyen antioxidantes y detergentes. Los antioxidantes buscan evitar que la gasolina se degrade durante su almacenamiento y transporte, mientras que los detergentes están orientados a optimizar el sistema de combustible de los vehículos.
Daño alertado 5 meses atrás
La Cámara Automotor Boliviana alertó sobre los problemas atribuidos a la calidad del combustible hace más de cinco meses. En septiembre se enviaron cartas al entonces presidente de YPFB, Armin Dorgathen, y al director ejecutivo de la ANH, Joel Callau, solicitando implementar medidas para garantizar la calidad de la gasolina y controles estrictos en las refinerías y estaciones de servicio.
L La entidad señaló que, con base en informes técnicos y mecánicos, se evidenció un incremento sostenido de quejas de usuarios y talleres especializados, quienes reportaron fallos de encendido recurrentes, pérdida notable de potencia en los motores, daños de mayor envergadura que obligaban al reemplazo de piezas y alto riesgo de daños irreversibles en los motores.
“Estos problemas tienen relación directa con la calidad de la gasolina comercializada en el país, la cual, según nuestras verificaciones, se encuentra por debajo de nuestros estándares internacionales requeridos para el correcto funcionamiento de los motores modernos”, advirtió entonces la Cámara Automotor Boliviana en las misivas.
La entidad remarcó además que “ninguna marca automotriz reconoce dentro de sus garantías de fábrica los daños ocasionados por la baja calidad del combustible” y que, aunque las marcas ofrecen como mínimo tres años de garantía, esta cobertura “excluye expresamente los daños derivados de factores externos, entre ellos la calidad del combustible”.