El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, advirtió que la falta de certidumbre y el desabastecimiento de combustibles están generando retrasos significativos en la siembra de verano y en la conclusión de la cosecha de soya de invierno en el norte cruceño y otras regiones del país.
“En zonas como Beni, de 100.000 hectáreas de arroz que deben sembrar hasta el 15 de noviembre, si solo se logra 60.000; hablamos de un 40 % menos de la siembra, lo que podría generar déficit en la producción del próximo año”, señaló Frerking.
El dirigente explicó que el sector agropecuario utiliza más de 1,5 millones de litros de combustible por día, dentro de los 7 millones de litros diarios que consumen todos los rubros productivos del país, y que las ventanas de siembra y cosecha no pueden ajustarse según decisiones administrativas. “El peor diésel es el que no hay”, advirtió, destacando que varias cadenas productivas ya muestran signos de deterioro, entre ellas arroz, maíz, trigo y leche.
Frerking confirmó que se ha enviado una carta al presidente electo, Rodrigo Paz, solicitando una reunión con el Comité Multisectorial, integrado por productores, transportistas y gremiales, para “devolver certidumbre y poder seguir invirtiendo y trabajando”. Recordó que Bolivia siembra aproximadamente 3 millones de hectáreas y que la cadena productiva es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en todos los departamentos del país.
El presidente de la CAO insistió en la necesidad de políticas basadas en producción, inversión y seguridad jurídica, y en la conformación de un gabinete técnico que comprenda la diversidad productiva de Bolivia. “Sin producción no habrá futuro, sin inversión no habrá futuro”, enfatizó.
Frerking también se refirió a las tensiones políticas recientes, como la ausencia confirmada del presidente saliente en la posesión de Rodrigo Paz, y afirmó que “son temas de protocolo; lo que necesitamos son personas que entiendan a los rubros, no abogados para el sector agropecuario ni agrónomos para el Ministerio de Justicia”.
Con la siembra de verano apenas iniciada y la presión de los plazos de cosecha, el sector agropecuario de Bolivia se encuentra en alerta máxima, y sus líderes exigen medidas urgentes para evitar un posible déficit de alimentos en 2026.