El presidente Rodrigo Paz defendió la eliminación del subsidio a los carburantes al afirmar que el Estado boliviano atraviesa una situación límite de recursos y que ya no existe margen fiscal para aplicar una salida gradual. En encuentro con sectores sociales, el mandatario sostuvo que “no hay plata, no hay gas, no hay litio”, y que la única alternativa es asumir medidas de fondo para reactivar la economía.
Paz explicó que, ante los pedidos de revertir el decreto, la respuesta del Gobierno es clara: no existen los recursos para sostener el modelo actual ni para financiar una transición progresiva. “¿De dónde voy a sacar plata para hacerlo gradual?”, cuestionó, al comparar la situación del país con la de una familia a la que le arrebataron la mayor parte de sus ingresos y que debe volver a empezar casi desde cero.
En ese marco, el presidente recurrió a una metáfora económica para justificar la medida: “Si antes tenías diez y ahora solo te quedan tres porque alguien te robó, lo primero que haces es buscar cómo generar ingresos, invertir, reactivar tu economía”. Según Paz, el subsidio dejó de ser un apoyo y se convirtió en un freno al crecimiento.
El jefe de Estado rechazó que el decreto tenga como objetivo “hacer sufrir al pueblo” y sostuvo que, por el contrario, apunta a liberarlo de un modelo que calificó como parasitario. “Habiendo gas, el Estado se convirtió en una garrapata que le chupaba la sangre al pueblo boliviano”, afirmó, al señalar que ese esquema debilitó la capacidad productiva del país.
También defendió el momento elegido para la medida, pese a las críticas por su aplicación en fechas sensibles como Navidad. “Cuando uno está enfermo tiene que ir al médico, sea Navidad, sea Carnaval o la fecha que sea”, dijo, al comparar la situación económica de Bolivia con una enfermedad que requiere un tratamiento inevitable, aunque doloroso.
Finalmente, el presidente responsabilizó a las anteriores administraciones por el deterioro de la economía y el agotamiento de los recursos energéticos. Aseguró que en el pasado hubo condiciones para aplicar ajustes graduales, debido a la disponibilidad de gas y liquidez, algo que —según afirmó— hoy ya no existe. “Rodrigo Paz no es el malo de la película; los malos fueron los que robaron y se llevaron la plata”, concluyó.