Los altos precios en que se comercializa la carne de res mantiene encendidas las alertas entre consumidores, autoridades y actores de la cadena productiva. El Gobierno sostiene que el alza no tiene justificación técnica y más bien responde principalmente a prácticas especulativas y al desvío ilegal del producto, productores y comercializadores reclaman datos actualizados para comprender la magnitud del problema.
El viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, afirmó que los precios no deberían estar subiendo si se toma en cuenta el comportamiento del mercado primario. “El precio de la carne del animal vivo ha estado bajando. Lo han anunciado los ganaderos, está bajando. Entonces estamos investigando, estamos viendo porque pareciera ser que algunos comercializadores están especulando con el precio de la carne. Hacemos el llamado a que por favor reflexionen porque ya están las instancias correspondientes mirando, viendo, supervisando que el precio de la carne llegue al precio correcto a las familias bolivianas”, aseveró la autoridad.
Serrano también señaló que el desvío irregular del producto hacia países vecinos está afectando la oferta interna. “Tenemos la información de que la carne que debería ser comercializada en el mercado boliviano sale de manera informal por fronteras. Entonces estamos trabajando en conjunto con la aduana y con diferentes entidades del Estado para revisar que esto no se dé. Carne que debería ser para el consumo de los bolivianos, se esté distorsionando el precio porque se esté yendo de manera informal con un contrabando hacia los países vecinos”.
Según la autoridad, el 80% de la producción nacional se destina al consumo interno, mientras que algo menos del 20% corresponde a exportaciones, un volumen que —asegura— no tendría incidencia directa sobre el precio que pagan las familias.
En tanto, los precios al consumidor final en el mercado de referencia de Santa Cruz, el Abasto minorista, los precios de la carne de res de ‘primera’ se mantenían —hasta la mañana de este jueves— en Bs 72 el kilo; el kilo de carne de cerdo en Bs 29 y el kilo de pollo ‘industrial’ en Bs 18 y el único producto que había bajado de precio fue el kilo del pollo ‘mairaneño’, de Bs 17,50 a 16,50.
Ocho actores
Desde la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz) explicaron el miércoles que en la generación de los costos participan hasta ocho diferentes actores de la cadena cárnica.
De acuerdo con los datos del gremio ganadero, en la cadena participan los importadores de insumos biológicos o fármacos; los ganaderos (cabañeros, criadores y engordadores); los encargados del transporte; los centros de remates (servicios de compraventa); los intermediarios (que compran, acopian y distribuyen ganado); la industria; los comercializadores (mayoristas y minoristas); y el transporte internacional.
Wálter Ruiz, presidente de Fegasacruz, explicó que el sector acompaña la menor cotización de la divisa extranjera. Sostuvo que eso se traduce en una rebaja del kilo vivo que los productores venden, pues de Bs 28 bajó a Bs 23 el kilo.