El pasado 16 de junio, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) hicieron conocer en Bolivia el informe Puntos críticos sobre el hambre: Alertas tempranas sobre la inseguridad alimentaria aguda. Perspectiva de junio a octubre de 2025, en el que se menciona a Bolivia como un país con riesgo de seguridad alimentaria.
“Se prevé que la inseguridad alimentaria aguda se deteriore durante el período de pronóstico, debido a la alta inflación sostenida y la disminución de las reservas de divisas. Se proyecta que esto seguirá erosionando la capacidad de importación y el poder adquisitivo de los hogares, lo que limitará aún más el acceso a los alimentos”, expresa el informe en su página 18.
Más adelante, agrega: “También se prevé que la escasez de combustible obstaculice las actividades agrícolas, reduciendo aún más la producción de maíz luego de una cosecha ya inferior a la media obtenida en 2024. En octubre de 2024, 2,2 millones de personas (el 19 por ciento de la población) padecían inseguridad alimentaria aguda según la metodología CARI del PMA”, agrega.
El documento dio lugar a una serie de interpretaciones y en los medios y opinión pública se especuló que Bolivia estaría en riesgo de ingresar a fase de hambruna.
El martes, el Gobierno salió al paso de dicha versión y aseguró que es falsa. “Como Gobierno nacional, rechazamos enfáticamente las aseveraciones señaladas en el informe y las opiniones vertidas a partir de este; porque, en primera instancia, se ha tratado de generar incertidumbre y zozobra a partir de aseveración de que Bolivia está en riesgo de hambruna, lo cual es totalmente falso”, expresó el ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui.
La autoridad cuestionó que dicho informe deja de lado los esfuerzos de Bolivia para mejorar la producción de alimentos, a través de programas de fomento a la productividad y de riego tecnificado que se desarrollan en diferentes regiones del territorio nacional.
Por su parte, la ministra de Relaciones Exteriores, Celinda Sosa, rechazó la versión de que en Bolivia haya riesgo de hambruna y manifestó que en el país existe un “sector productivo muy activo” y aseguró que se goza de seguridad alimentaria.
“Yo soy una agricultora que vengo del campo, entonces creo que todavía en Bolivia tenemos el privilegio de gozar realmente de una seguridad alimentaria en relación a otros países. Entonces de verdad que me sorprende esa situación y esa posición”, sostuvo.
A las pocas horas, la representante y coordinadora de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Bolivia, Ana Martina, aclaró que el informe no menciona a Bolivia con riesgo de hambruna y reconoce los esfuerzos del Gobierno en materia de producción de alimentos.
En conferencia de prensa, junto a autoridades bolivianas, Martina explicó que la hambruna es un término técnico con criterios específicos como la proporción de población con hambre extrema, emaciación infantil y tasas de mortalidad, “criterios que no aplican en el caso boliviano”, insistió.
El informe identifica 13 países donde la situación del hambre está empeorando, incluyendo 5 con riesgo inmediato de hambruna: Sudán, Palestina, Sudán del Sur, Haití y Mali.
Sin embargo, el Estado Plurinacional de Bolivia figura entre los 10 países o situaciones que requieren seguimiento, como Afganistán, Bangladesh, Colombia, Líbano, Etiopía, Malawi, Camerún y Guinea.
“El Sistema de las Naciones Unidas, sus agencias especializadas y socios, reconocen los esfuerzos del país, el compromiso del Gobierno nacional en la materia y mantendrán su apoyo a las políticas públicas orientadas al fortalecimiento de la producción agropecuaria, la agricultura familiar y la seguridad alimentaria”, explicó Martina.
Bolivia, foco “preocupante”De acuerdo con el informe de la FAO, en países como Bolivia, aunque no se identifican como focos de hambre, “merecen un seguimiento estrecho”.
En éstos, los datos son insuficientes o no disponibles para permitir una evaluación comparativa basada en la metodología aplicada, pero que fueron marcados como “preocupante” durante las discusiones basadas en otras pruebas.
Así también menciona que estos países o situaciones atraviesan crisis prolongada con un número elevado y/o una prevalencia elevada de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda, pero sin pruebas claras de un probable deterioro de la seguridad alimentaria de un nivel comparable a las tendencias observadas en países seleccionados como focos de hambre.
Culpa de EvoEl ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, culpó de este pronóstico a los bloqueos de caminos impulsados por el expresidente Evo Morales.
“Todos estos bloqueos que ha realizado el señor Evo Morales con sus secuaces ha generado desabastecimiento, especulación y obviamente todos los embates que tengan que ver con este incremento del precio de alimentos que va a golpear a la inflación, pues, tenemos que atribuirle a estos bloqueos que está haciendo el señor Evo Morales”, dijo en conferencia de prensa.