El Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT) celebra 51 años de trabajo con un impacto decisivo en la producción de granos en Bolivia, especialmente en el arroz, cultivo en el que la institución ha logrado que hasta el 80% de las áreas sembradas a escala nacional utilicen semilla desarrollada con su genética.
El director del CIAT, Luis Fernando Barba, destacó que el arroz fue el principal punto de partida del trabajo de investigación de la institución y continúa siendo uno de sus mayores aportes a la seguridad alimentaria del país. “El 80% del arroz que se siembra en Bolivia es con semilla del CIAT, con genética que gestionamos a través del FLAR”, explicó.
Barba detalló que el desarrollo genético se realiza en el marco del Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR), una red regional con base en Colombia, de la que participan 17 países. Las líneas genéticas son evaluadas y validadas en distintas zonas de Santa Cruz antes de ser multiplicadas y transferidas a los semilleristas, quienes finalmente las comercializan a los productores.
Además del arroz, el CIAT ha contribuido al mejoramiento de otros granos estratégicos como el trigo, fortaleciendo la productividad agrícola sin necesidad de expandir la frontera de cultivo. “Nuestra misión es incrementar los rendimientos por hectárea, acompañando el crecimiento poblacional sin aumentar el área sembrada”, sostuvo el director.
De cara a los próximos años, la institución apunta a seguir elevando los rendimientos del arroz y otros cultivos, incorporando criterios de sostenibilidad y eficiencia productiva, en un contexto de mayores demandas alimentarias y restricciones ambientales.
Barba subrayó que, tras más de cinco décadas de trabajo, el impacto del CIAT en la producción de granos es uno de los pilares que sostienen el abastecimiento interno de alimentos y convierten a la institución en un actor estratégico para el agro boliviano.