Los bonos soberanos con vencimiento en 2028 y 2030 subieron más de 3,5 centavos por dólar, alcanzando casi los 81 centavos, y se ubicaron entre los de mejor rendimiento en los mercados emergentes, según datos citados por Bloomberg.
El impulso se debe a que Rodrigo Paz y Jorge Tuto Quiroga, candidatos que han defendido políticas promercado, pasaron a la segunda vuelta con el 95% del escrutinio avanzado. Además, la oposición logró un amplio dominio en las elecciones legislativas, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
“Con un presidente y un Congreso favorables al mercado, los inversores comenzarán a descontar un cambio de política de 180 grados”, señaló Bruno Gennari, estratega de KNG.
El resultado electoral marca el fin de dos décadas de hegemonía del MAS, partido que gobernó Bolivia desde 2006 y bajo cuya gestión se acentuó la caída de la producción de gas natural, la merma de reservas internacionales y la escasez de productos básicos, en un contexto de inflación que alcanzó su nivel más alto desde 1991.
Perspectivas y cautelas
Antes de los comicios, los bonos bolivianos ya habían generado rendimientos superiores al 30% en 2025 por la expectativa de un cambio de régimen. Ahora, estrategas como Ramiro Blázquez, de StoneX, anticipan que podrían subir hasta los 85 centavos por dólar, aunque advierten que el Congreso seguirá fragmentado pese a la reducción de la representación de la izquierda.
El nuevo gobierno, que asumirá el 8 de noviembre, podría contar con respaldo parlamentario a través de alianzas opositoras, lo que facilitaría eventuales reformas y un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), según declaró Ricardo Penfold, director gerente de Seaport Global.
Sin embargo, Bloomberg recuerda que persisten dudas sobre la estrategia económica de los principales candidatos. Mientras Quiroga se muestra abierto a solicitar un programa inmediato con el FMI, Paz ha sido más cautoy reticente a ese camino.
En una nota publicada el lunes, estrategas de JPMorgan Chase & Co., entre ellos Ben Ramsey, advirtieron que si bien los candidatos plantean recortar el déficit fiscal, reducir los subsidios a los combustibles y normalizar la política cambiaria, sus enfoques siguen siendo difusos.
Los inversionistas también miran con atención los compromisos financieros del país. Bolivia enfrenta pagos de deuda que se incrementarán a $us 333 millones en los próximos dos años y a $us 617 millones en 2028, lo que alimenta la especulación sobre una posible reestructuración de los $us 1.850 millones en bonos soberanos.
La definición electoral llegará el 19 de octubre, cuando se realice la segunda vuelta presidencial entre Paz y Quiroga. El ganador asumirá un país en crisis económica, con un mercado expectante de las primeras señales de su gestión.
Antes de los comicios, los bonos bolivianos ya habían generado rendimientos superiores al 30% en 2025 por la expectativa de un cambio de régimen. Ahora, estrategas como Ramiro Blázquez, de StoneX, anticipan que podrían subir hasta los 85 centavos por dólar, aunque advierten que el Congreso seguirá fragmentado pese a la reducción de la representación de la izquierda.
El nuevo gobierno, que asumirá el 8 de noviembre, podría contar con respaldo parlamentario a través de alianzas opositoras, lo que facilitaría eventuales reformas y un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), según declaró Ricardo Penfold, director gerente de Seaport Global.
Sin embargo, Bloomberg recuerda que persisten dudas sobre la estrategia económica de los principales candidatos. Mientras Quiroga se muestra abierto a solicitar un programa inmediato con el FMI, Paz ha sido más cautoy reticente a ese camino.
En una nota publicada el lunes, estrategas de JPMorgan Chase & Co., entre ellos Ben Ramsey, advirtieron que si bien los candidatos plantean recortar el déficit fiscal, reducir los subsidios a los combustibles y normalizar la política cambiaria, sus enfoques siguen siendo difusos.
Los inversionistas también miran con atención los compromisos financieros del país. Bolivia enfrenta pagos de deuda que se incrementarán a $us 333 millones en los próximos dos años y a $us 617 millones en 2028, lo que alimenta la especulación sobre una posible reestructuración de los $us 1.850 millones en bonos soberanos.
La definición electoral llegará el 19 de octubre, cuando se realice la segunda vuelta presidencial entre Paz y Quiroga. El ganador asumirá un país en crisis económica, con un mercado expectante de las primeras señales de su gestión.