Bolivia continúa con su agresiva apuesta de ofrecer al país como un terreno fértil para las inversiones. En el marco del Foro Económico Mundial de Davos —que se realiza del 19 al 23 de enero en Suiza— el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza y el canciller Fernando Aramayo volvieron a subrayar que el país está abierto a la inversión extranjera y dispuesto a consolidar una nueva etapa de integración económica y seguridad jurídica.
En un video grabado en Davos, la madrugada de este miércoles, y colgado en la cuenta de X de Aramayo, Espinoza, destacó que Bolivia está reenfocando su papel en la región. “Bolivia es un país que puede atraer mucha inversión, es un país que puede generar muchas expectativas, pero hay que cambiar el chip, hay que olvidar el pasado y hay que avanzar hacia adelante”, subrayó, resaltando la importancia de la “nueva política económica” que, según el ministro, posiciona al país como un destino atractivo para capitales externos.
El ministro enfatizó que la percepción internacional sobre Bolivia está cambiando: “Tenemos mucho apoyo y hay mucha expectativa sobre el país, así que ahí hay que aprovechar muchas oportunidades que se nos están ofreciendo”, y añadió con un mensaje dirigido a los mercados: “Bolivia está en el mundo, y el mundo quiere volver a Bolivia”.
Por su parte, Aramayo destacó la recepción positiva que tuvo la delegación boliviana en los diferentes espacios del Foro. “Ha sido interesante ver cuál, la receptividad sobre las medidas de estabilización económica, el interés de invertir en el país y la demanda fundamental, para que no solamente se brinde garantías en sentido de seguridad jurídica, sino también de gobernabilidad”, afirmó, en alusión a los requerimientos que suelen plantear los inversionistas internacionales.
Aramayo también recordó el reconocimiento que recibió Bolivia por su trayectoria reciente: “La ecuación entre democracia y desarrollo ha sido un tema de la discusión permanente, y en ello un reconocimiento al gran paso que ha dado Bolivia hacia la recuperación de una trayectoria que la pone en el mapa, en el mapa de las inversiones”.
Continuidad de la estrategia
La presencia en Davos se suma a los esfuerzos diplomáticos y económicos desplegados por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz desde finales de 2025. La participación boliviana en la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en Asunción representó un mensaje político y económico: Bolivia busca dejar atrás décadas de aislamiento y reintegrarse con reglas claras y estabilidad macroeconómica como pilares para atraer inversión y comercio internacional.
En ese evento, Paz aseguró que impulsará una mayor integración con el bloque y una proyección “para estar en el mundo y participar plenamente de oportunidades económicas”.
Esa narrativa fue reforzada por el propio presidente en Asunción, al afirmar que la inserción en espacios de cooperación regional “significa inversiones de Sudamérica, de países fronterizos e inversiones de Europa” que permitirán al país dinamizar su economía.
Además, el Gobierno boliviano ha puesto expectativas en la próxima reunión de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, evento que, según fuentes del sector público, podría traducirse en nuevos compromisos financieros y proyectos que fortalezcan la estabilidad macroeconómica y el desarrollo productivo de Bolivia.