El ministro de Hidrocarburos y Energía, Mauricio Medinacelli, posesionó a Margot Ayala Lino como directora ejecutiva de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). La nueva autoridad será la responsable de garantizar el abastecimiento de gasolina y diésel. El Gobierno del expresidente, Luis Arce Catacora, dejó un país con una escasez severa de combustible que mantienen larga filas en diferentes estaciones de servicio.
Ayala es la primera mujer en ocupar este cargo. En su discurso, dijo estar “honrada y agradecida” por la designación y aseguró que su objetivo será implementar una gestión “transparente, comprometida y eficiente”.
Admitió que conoce los desafíos que enfrenta la entidad —en medio de la mayor presión pública sobre el suministro en más de una década— y sostuvo que el trabajo de la institución deberá volcar “todo su conocimiento, su esfuerzo y su amor” para servir al país. Pidió acompañamiento y apoyo para alcanzar los resultados que, dijo, la población espera.
Medinacelli, definió a la ANH como un instrumento clave para desmontar lo que él denominó “el estado tranca”, una estructura burocrática que —según explicó— trababa la comercialización y el flujo de combustibles hacia el consumidor final.
Afirmó que el reto central de la nueva administración es garantizar que el combustible importado llegue efectivamente a quienes lo necesitan, sobre todo después del esfuerzo gubernamental para conseguir recursos en el exterior y restablecer la confianza de los proveedores internacionales.
El ministro también defendió la designación de Ayala resaltando sus estudios en Economía, su maestría en Estados Unidos y su experiencia previa en YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos. “Aquí lo que estamos priorizando es la meritocracia”, señaló, y remarcó que la nueva autoridad tiene su respaldo pleno.
Abastecimiento
La autoridad remarcó que el Gobierno busca estabilizar el abastecimiento de combustible que se vio afectado por los problemas financieros heredados por la administración del expresidente Arce.
De entrada, detalló que la administración de Paz, ya comenzó su trabajo con la llegada de más de un centenar de cisternas que han comenzado a distribuir el combustible, después de que el gabinete económico del Ejecutivo realizará gestiones y se garantizará el suministro con proveedores internacionales.
Dijo que la meta es que entren cerca de 400 cisternas por día en adelante, aunque reconoció que cada unidad transporta volúmenes distintos. Para dimensionar la demanda interna, apuntó que Bolivia requiere entre 7 y 8 millones de litros de gasolina y diésel por día