El Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia cerró la gestión 2022 con un crecimiento cercano al 4%, informó el presidente Luis Arce este domingo, durante los actos por la conmemoración del Día del Estado Plurinacional.
“Para fines de 2022, hemos llegado cerca del 4%”, reveló el mandatario, antes de hacer un recuento de lo ocurrido en la economía ese año.
El Gobierno tenía previsto una expansión de la economía del 5,1%, al igual que para este año. Proyectó, además que esta cifra se mantendría en las gestiones 2024 y 2025; sin embargo, la previsión que el mismo Gobierno consignó marca un crecimiento de 4,86% para esta gestión.
Al respecto, el economista Gonzalo Chávez, cuestionó que el presidente no haya dicho ni una palabra del crecimiento de 5,1% prometido y tampoco que la expansión alcanzad proviene aún del rebote estadístico.
Las cifras del PIB de la gestión 2022 serán difundidas oficialmente por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en los próximos meses.
Arce destacó también el crecimiento de las exportaciones el año pasado, el superávit en la balanza comercial corriente, el buen desempeño del sistema financiero y la reducción de la tasa de desocupación, entre otros indicadores.
Reacciones al mensaje presidencial Ni una mención de más de 10 años de déficit público, ni sobre el crecimiento de la deuda externa e interna, ni sobre la caída brutal de las reservas internacionales del Banco Central de Bolivia, ni sobre el contrabando que destruye la industria nacional. Ni una palabra sobre el declive estructural del sector gas natural, que nos ha convertido en importadores de gasolina y diésel, resumen el economista Gonzalo Chávez. En su análisis, resaltan aspectos obviados por el mandatario como el desempleo. El 80% estas ocupaciones son precarias y de muy mala calidad, y están principalmente en el sector informal. “Las diferentes políticas económicas de nuestro Gobierno mantienen el poder adquisitivo del pueblo boliviano y precautelan el bienestar de las familias bolivianas”, resaltó igualmente el dignatario de Estado. Por su puesto, agregó Chávez, tampoco se menciona que la inflación más baja de América Latina se logra con los subsidios más altos del mundo y con un tipo de cambio real apreciado que se comió más de $us 12.000 millones de dólares de las reservas internacionales.