El sector productivo de Bolivia se mostró satisfecho por las señales del presidente Rodrigo Paz, en relación con los avasallamientos de predios productivos que afectan a distintas regiones de país y particularmente a Santa Cruz. Cárcel es el pedido del sector para los que realicen estos actos ilegales que provocan inseguridad jurídica e incertidumbre en la cadena de producción de alimentos.
“Hasta que llegó el día”, fueron las primeras palabras de Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), al iniciar el encuentro interinstitucional que se realizó en la Casa de Gobierno de Santa Cruz.
Frerking agradeció al Gobernador de Santa Cruz. Luis Fernando Camacho, y al presidente del país, Rodrigo Paz, por atender la preocupación del sector productivo del país, ante los constantes avasallamientos.
El agropecuario precisó que los avasallamientos no son un problema social, sino que se “trata de una actividad delictiva organizada”, que debe ser castigada por la justicia.
“Cuando se avasalla una propiedad, no solo se invade la tierra, se destruye la confianza, se genera miedo y se pone en riesgo el futuro de miles de familias bolivianas. Los productores no pedimos privilegio, pedimos ley, pedimos orden, pedimos celeridad en los casos”, expresó el ejecutivo.
Frerking remarcó que no se pude seguir permitiendo la toma de tierras y predios productivos privados queuna provocan incertidumbre en el agro, afectando a la producción de alimentos.
El presidente de la CAO, advirtió que la toma ilegal de tierras es una problemática que no solo se registra en Santa Cruz, sino en todo el país, pidiendo así a las autoridades hacer cumplir la Ley contra este ilícito.
“La práctica criminal de los avasallamientos se ha convertido en una amenaza transversal para todo Bolivia. No sólo para Santa Cruz, esto es un problema que golpea a la Bolivia productiva en su conjunto”, sostuvo el dirigente durante su intervención.
Frerking se dirigió al gobernador Camacho y al presidente Paz, para hacerles saber que la CAO está lista para trabajar de manera coordinada e institucional, pero con una convicción innegociable: “la tierra se respeta, la ley se cumple y Bolivia se construye trabajando, no se construye avasallando”.
Yamil Nacif, vicepresidente de la CAO, durante el programa Dinero, de EL DEBER, explicó que los avasallamientos y el no respeto por la propiedad privada o por las áreas reservadas, no hace otra cosa que provocarainseguridad jurídica y una menor producción de alimentos.
Nacif remarcó que el Gobierno debe hacer cumplir las leyes vigentes y no permitir que este tipo de ilícitos ganen espacio y queden impunes.
“Debe haber cárcel para los que cometan los avasallamientos. Se los debe castigar, desde la CAO le hicimos llegar al Gobierno nuestra posición y la posible solución a un problema que se viene arrastrano hace varios años”, indicó Nacif.
Rol del INRA
Frerking sostuvo que terminar con los avasallamientos es una condición clave para devolver la seguridad jurídica al país y reactivar la inversión privada.
“Si no hay respeto a la propiedad y al trabajo, no hay inversión, no hay empleo y no hay economía que se mueva”, afirmó, al insistir en que la única vía para enfrentar esta situación es el cumplimiento estricto de la ley, sin excepciones ni concesiones.
El dirigente empresarial planteó, además, la necesidad de endurecer la normativa y exigir que jueces, fiscales y todas las instancias del Estado cumplan su rol. “Respetar el derecho propietario y el derecho al trabajo es respetar el futuro del país”, señaló, al tiempo de cuestionar el manejo político del INRA durante los últimos años. En ese sentido, pidió la conformación de un INRA “técnico y no político”, que trabaje junto a los productores y al servicio de la sociedad.
Como primera medida, el presidente de la CAO instó al Gobierno a hacer cumplir las órdenes de aprehensión y de desalojo ya emitidas. “Hay que dar un mensaje firme y directo: no se negocia con delincuentes ni con la ilegalidad”, afirmó.
A su juicio, solo una respuesta contundente del Estado permitirá recuperar la confianza y garantizar condiciones para el desarrollo productivo y económico del país. “Un aspecto clave para la desarrollo de la economía boliviana”.