Tras más de dos décadas de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea firmaron ayer el Acuerdo de Asociación Birregional, considerado uno de los pactos comerciales más ambiciosos del mundo. El tratado crea una zona de libre comercio que integrará a más de 700 millones de consumidores y redefine el relacionamiento económico entre ambas regiones. Aunque Bolivia aún no es miembro pleno del Mercosur, autoridades y analistas coinciden en que el acuerdo puede convertirse en una plataforma clave para su inserción internacional.
La firma se realizó en Asunción, con la participación de los países miembros del bloque sudamericano y de la Unión Europea. Bolivia estuvo representada por el presidente Rodrigo Paz Pereira, cuya presencia fue interpretada como una señal política de acercamiento y de voluntad de integración plena al Mercosur.
Los principales puntos
El documento del acuerdo ya está disponible en el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay, país que asumió la Presidencia Pro Témpore del Mercosur (PPTM), el pasado 20 de diciembre. Detalla una serie de capítulos que organizan las relaciones comerciales, regulatorias y de cooperación entre las partes.
Cabe señalar que el acuerdo va más allá de una reducción de aranceles y establece un marco integral de reglas comerciales, institucionales y de cooperación.
- Comercio de bienes
El tratado contempla cronogramas de desgravación arancelaria progresiva para la mayoría de los productos intercambiados entre ambos bloques, lo que permitirá un acceso preferencial y gradual a los mercados europeo y sudamericano.
- Reglas de origen
Se fijan criterios claros para determinar cuándo un producto puede beneficiarse de las preferencias arancelarias, garantizando que los bienes comercializados tengan un origen efectivo en el Mercosur o en la Unión Europea.
- Defensa comercial
Incluye mecanismos de salvaguardia y procedimientos antidumping para proteger a sectores sensibles ante aumentos repentinos de importaciones que puedan causar daño a la producción local.
- Medidas sanitarias y fitosanitarias
El acuerdo refuerza el diálogo técnico y la cooperación para facilitar el comercio de productos agrícolas, siempre bajo el cumplimiento de estrictos estándares de inocuidad alimentaria y sanidad vegetal, uno de los puntos más exigentes del mercado europeo.
- Obstáculos técnicos al comercio
Se promueve la armonización de normas técnicas y el reconocimiento de certificaciones, con el objetivo de reducir costos y tiempos para exportadores e importadores.
- Facilitación del comercio y aduanas
El texto incorpora compromisos para simplificar trámites, mejorar la cooperación aduanera y agilizar los procesos logísticos, un aspecto clave para países sin litoral como Bolivia.
- Servicios y establecimiento
El acuerdo abre oportunidades en sectores como servicios profesionales, tecnología, telecomunicaciones y economía digital, incluyendo disposiciones sobre establecimiento de empresas y movilidad limitada de personal clave.
- Compras públicas
Empresas de ambos bloques podrán competir en licitaciones gubernamentales bajo principios de trato no discriminatorio, ampliando el mercado potencial para proveedores privados.
- Propiedad intelectual
Se refuerza la protección de marcas, derechos de autor e indicaciones geográficas, con listas específicas de denominaciones protegidas, lo que puede beneficiar a productos con identidad regional.
- Comercio y desarrollo sostenible
El tratado incorpora compromisos en materia laboral, ambiental y de responsabilidad empresarial, alineados con estándares internacionales.
- Solución de controversias
Se establecen mecanismos institucionales para resolver disputas comerciales de forma previsible y equilibrada.
Qué significa para Bolivia
Aunque Bolivia aún no goza de los beneficios plenos del Mercosur, el acuerdo es visto como una oportunidad estratégica. Desde el Gobierno se remarcó que la firma marca un punto de inflexión en la política exterior del país.
El presidente Rodrigo Paz afirmó que “nuestra primera prioridad es romper el aislamiento en el que nos tuvieron en estos últimos 20 años” y sostuvo que Bolivia hará los esfuerzos necesarios para integrarse plenamente y aprovechar los beneficios del nuevo escenario comercial.
Analistas económicos coincidieron en que el acuerdo puede facilitar la diversificación de exportaciones bolivianas, especialmente en agroindustria, minería y servicios, siempre que el país logre adecuarse a las exigencias técnicas del mercado europeo.
Oportunidades sectoriales
- En agroindustria, el acceso preferencial a la UE abre posibilidades para productos como quinua, café, cacao y alimentos orgánicos, aunque con el desafío de cumplir estrictas normas sanitarias y de trazabilidad.
- En minería, la demanda europea de minerales estratégicos ofrece oportunidades, pero persiste la necesidad de avanzar hacia mayor valor agregado e industrialización.
- En servicios, el acuerdo abre un campo poco explorado para Bolivia, particularmente en software, servicios profesionales y economía del conocimiento.
El Acuerdo Mercosur–Unión Europea redefine el mapa comercial de Sudamérica y envía una señal política a favor del libre comercio y la integración. Para Bolivia, el reto será convertir esta oportunidad en resultados concretos, acelerando su adhesión plena al Mercosur y fortaleciendo su aparato productivo para competir en uno de los mercados más exigentes del mundo, coinciden analistas.