Meru, la billetera digital que está revolucionando el manejo de divisas en América Latina, celebró su primer año de operaciones en Bolivia con el relanzamiento de pagos vía QR para la compra directa de dólares digitales (USDT y USDC). Esta función, que estuvo disponible brevemente en 2024, vuelve con mejoras para facilitar las transacciones sin salir de la app.
El relanzamiento de las transacciones con QR se realiza justo cuando se cumple un año de la legalización oficial, por parte de las autoridades del país, de las actividades vinculadas a activos digitales en Bolivia. El evento reunió a los fundadores de Meru —Carlos Neira, Amilcar Erazo y Yoser Rodríguez—, además de representantes del sistema financiero y del ecosistema fintech.
Una herramienta pensada para mercados emergentes
“El código QR se convertirá en el medio favorito para comprar en Meru. Permite a los usuarios aprovechar todas las funcionalidades de la app: desde transferencias internacionales hasta pagos sin límite con la tarjeta Visa”, explicó Carlos Neira, cofundador y líder del proyecto Bolivia.
Meru ofrece a los bolivianos una alternativa digital a los bancos tradicionales. Permite abrir cuentas virtuales en dólares y euros, hacer transferencias a más de 45 países y operar con activos digitales como USDT, todo desde el celular y sin comisiones ocultas.
Además, la plataforma anuncia que en breve lanzará una solución corporativa, dirigida a importadores de todos los sectores, que promete facilitar pagos internacionales y simplificar el acceso a divisas.
Seguridad, control y expansión
Neira aseguró que una de las claves del éxito de Meru es su modelo de autocustodia: el usuario tiene control total sobre sus fondos, a diferencia de otras billeteras donde el dinero queda bajo custodia de terceros. Esto, sumado a su enfoque en ciberseguridad y cumplimiento normativo, ha hecho que muchos profesionales y emprendedores bolivianos migren hacia esta alternativa digital.
“Queremos democratizar el acceso a servicios financieros avanzados en Latinoamérica, y Bolivia está jugando un papel clave en ese proceso”, destacó Neira.