Los empresarios son conscientes de que la urgencia apremia. La falta de divisas en Bolivia está complicando las operaciones del sector privado e incrementa la inflación. En el foro titulado "La Bolivia que queremos, realizado este jueves 29 de junio en Cainco, se abordaron las preocupaciones y los desafíos que enfrenta el país, así como las posibles soluciones para superar la crisis económica y social que lo aqueja. Esta propuesta nace del convencimiento que debemos plantear soluciones pragmáticas con respaldo técnico y sentido de urgencia. En ella, no nos enfrascamos en la discusión ideológica que, si bien es legítima y necesaria, hoy puede dejar de lado lo urgente de la estabilización y normalización, después de cuatro años atípicos y de crisis sanitaria, económica, social y política, indicó Antelo. Agregó que el documento contiene una propuesta para la situación actual y se concentra en una necesidad concreta: conseguir más divisas. En los diez años pasados Bolivia ha requerido un promedio de $us 1.500 millones por año para mantener la estabilidad cambiaria y de precios.
Jean Pierre Antelo, presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco), hizo hincapié en la necesidad de actuar rápidamente para evitar una mayor inestabilidad y la devastación de empleos y empresas. Durante el evento, expertos, panelistas y empresarios expusieron sus ideas y reflexiones sobre el potencial de Bolivia y los obstáculos que impiden su desarrollo.
Uno de los principales problemas que señaló fue la escasez de divisas y el encarecimiento del dólar, lo cual dificulta la adquisición de maquinaria, equipos e insumos por parte de las empresas. Esta situación también afecta a las familias, ya que la inflación, principalmente en los productos importados, ha ido en aumento desde el mes de mayo.
Ante esta crisis, los participantes del foro resaltaron la importancia de trabajar en conjunto entre el sector público y privado para encontrar soluciones pragmáticas y urgentes. Se propuso la búsqueda de divisas a corto plazo a través de sectores tradicionales como la agricultura, ganadería, industria y servicios turísticos, que cuentan con capacidad instalada y pueden generar ingresos al país.
Además, se destacó el potencial de los servicios digitales como una fuente de recursos en el siglo XXI, y se hizo un llamado a impulsar este sector para diversificar la economía boliviana.
En cuanto a los sectores extractivos, como los hidrocarburos, la minería y el litio, se enfatizó la necesidad de contar con un marco legal que combine la soberanía nacional con la atracción de inversión extranjera directa. Asimismo, se hizo hincapié en la importancia de un sistema impositivo justo y una gobernanza adecuada para aprovechar de manera sostenible los recursos naturales de Bolivia.
El documento presentado durante el foro, titulado De la Bolivia que tenemos a la Bolivia que queremos: una propuesta para remontar la crisis, recoge estas ideas y propuestas con el objetivo de encontrar soluciones concretas y urgentes para superar la situación actual.
En resumen, el foro fue un espacio de reflexión y debate sobre la situación actual de Bolivia y las posibles soluciones para superar la crisis económica y social. Se resaltó la importancia de la colaboración entre el sector público y privado, así como la necesidad de cambios en las políticas públicas y la gobernanza para impulsar el desarrollo y construir un futuro próspero para el país.